A 21 años de Cromañón: cinco imágenes inéditas y más duras que siguen contando la tragedia
A más de dos décadas del incendio en República Cromañón, fotografías escasas pero contundentes vuelven a poner en primer plano la memoria, el dolor y la búsqueda de justicia.
Este 30 de diciembre se cumplen 21 años de la tragedia de Cromañón, el incendio que en 2004 provocó la muerte de 194 personas y dejó más de 1.400 heridos en Buenos Aires. A pesar del paso del tiempo, el hecho continúa siendo una herida abierta en la historia argentina, marcada por la pérdida de jóvenes, la negligencia y las fallas de control que quedaron al descubierto aquella noche.
Las imágenes de lo ocurrido cumplen un rol central en la reconstrucción de la memoria colectiva. El registro fotográfico es limitado: durante las horas posteriores al incendio, se restringió el acceso de la prensa al lugar, lo que hizo que casi no existan fotos del interior del boliche. Sin embargo, algunas cámaras lograron captar escenas que se transformaron en símbolos imborrables del desastre.
¿Por qué las fotos de Cromañón siguen siendo tan impactantes?
Entre los registros más duros aparecen cuerpos alineados en el exterior del local, jóvenes afectados por el monóxido de carbono intentando auxiliar a otros y las marcas de manos en puertas que nunca se abrieron. Esas huellas resumen el desespero de quienes buscaron escapar del fuego y el humo sin encontrar una salida posible. "Intentábamos abrir, pero los candados nos dejaron atrapados", relató uno de los sobrevivientes.
El incendio comenzó cuando una bengala impactó contra el techo del lugar, cubierto con materiales altamente inflamables. "El techo parecía una noche estrellada, pero en segundos se convirtió en una trampa mortal", recordó otro testigo. El gas tóxico liberado por el poliuretano volvió irrespirable el ambiente y aceleró una tragedia que se desarrolló en pocos minutos.
Las fotos también reflejan gestos de solidaridad en medio del caos. Algunas muestran a jóvenes que, tras lograr salir, regresaron al interior para ayudar a otros. "Sabíamos que podíamos morir, pero no podíamos abandonar a nadie", confesó un sobreviviente que sufrió quemaduras. A 21 años de Cromañón, esas imágenes siguen hablando por quienes no pudieron hacerlo y sostienen el reclamo permanente de memoria, verdad y justicia.

