Aeropuertos: USD 600 millones en obras quedan en juego por la disputa entre el Gobierno y Eurnekian
El Gobierno renegocia la concesión de Aeropuertos Argentina, pero rechaza las condiciones de la empresa y busca cerrar un nuevo acuerdo antes de fin de año.
Más de USD 600 millones en obras aeroportuarias dependen de una negociación entre el Gobierno de Javier Milei y Aeropuertos Argentina, la empresa de Eduardo Eurnekian que opera 35 terminales del país. La compañía sostiene que necesita certezas sobre el futuro de la concesión para avanzar con ese nuevo plan de obras y conseguir financiamiento de largo plazo.
El Ejecutivo asegura que la negociación no está frenada, aunque decidió revisar el preacuerdo alcanzado durante la gestión anterior del ORSNA. El Gobierno reconoce que el contrato necesita una recomposición, pero cuestiona la rentabilidad y el plazo que pretende la empresa.
1. El contrato que enfrenta al Gobierno con Eurnekian
La concesión de Aeropuertos Argentina comenzó en 1998 y actualmente se extiende hasta 2038, luego de la prórroga de diez años firmada en 2020. Durante 2025, la empresa había avanzado con el entonces titular del ORSNA, Facundo Leal, en un preacuerdo para extender el vínculo hasta 2056, con una posible ampliación posterior hasta 2066.
Ese entendimiento quedó sin efecto y ahora el Gobierno busca comenzar nuevamente la discusión. Para Aeropuertos Argentina, contar con un horizonte contractual más largo resulta clave para poder financiar obras de gran escala, mientras que la Casa Rosada sostiene que primero debe determinarse cuál es el verdadero desequilibrio económico del contrato.
2. Milei rechaza la rentabilidad que pide la empresa
El principal punto de conflicto está en la tasa de retorno. Aeropuertos Argentina pretende mantener como referencia una tasa interna de retorno del 16,45% y sostiene que incluso ese nivel no alcanza para recomponer completamente la ecuación económica del contrato. El Gobierno, en cambio, considera que una rentabilidad cercana al 17% es excesiva y responde a un escenario económico de mayor riesgo que, según su visión, ya no representa las condiciones actuales del país.
Tampoco está sobre la mesa aumentar las tasas aeroportuarias que pagan las aerolíneas, ya que el Ejecutivo teme que eso encarezca los vuelos y perjudique la política de cielos abiertos. La intención oficial es que cualquier mejora para la concesionaria esté vinculada a inversiones concretas y verificables.
3. Las obras que esperan una definición
En el medio de la negociación hay más de USD 600 millones en nuevas inversiones, con obras previstas en distintos aeropuertos y especial urgencia en Ezeiza y Aeroparque. La remodelación del aeropuerto de Mendoza, en cambio, no está alcanzada por esta discusión y su ejecución no depende de la renegociación de la concesión. El crecimiento del tráfico aéreo aumenta la presión sobre una infraestructura que necesita ampliar su capacidad.
La discusión no implica que todas las obras aeroportuarias estén paralizadas. Las inversiones que se ejecutan a través del fideicomiso alimentado por el canon que paga la concesionaria continúan en marcha. Lo que espera una definición contractual es el nuevo paquete de inversiones directas de Aeropuertos Argentina, que supera los USD 600 millones.
Durante 2025, los aeropuertos argentinos movilizaron un récord de 50,6 millones de pasajeros, mientras que la red de Aeropuertos Argentina alcanzó los 47,4 millones. Por eso, tanto la empresa como el Gobierno tienen interés en cerrar la discusión: Eurnekian necesita certezas para invertir y Milei quiere que las obras se hagan sin aceptar condiciones que considera excesivas.

