Lucas Pertossi rompió el silencio sobre el crimen de Fernando Baez Sosa y terminó con el pacto de los rugbiers: "Yo no lo toqué"
Desde la cárcel, uno de los condenados dio su versión del ataque y cuestionó la estrategia judicial que lo llevó a prisión
Lucas Pertossi, uno de los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, habló desde la cárcel y dio su versión de lo ocurrido en 2020 en Villa Gesell. Aseguró que "no hubo ningún plan" para matar, expresó arrepentimiento por no haber intervenido y cuestionó la defensa durante el juicio, en declaraciones que vuelven a tensionar un caso que marcó a la sociedad argentina.
Una versión que contradice la condena
En su testimonio, Pertossi insistió en que no vio el ataque directo y que todo ocurrió en cuestión de segundos, en medio de una situación confusa. También relativizó la intencionalidad del hecho al afirmar que lo considera "una tragedia" y no un asesinato, en contraste con lo que determinó la Justicia.
El joven reconstruyó la secuencia posterior a la golpiza y aseguró que el grupo actuó como si nada hubiera pasado. Según su relato, tras la pelea se reunieron en una hamburguesería donde hablaron "de la noche y de chicas", sin mencionar lo ocurrido ni advertir la gravedad del episodio.
Arrepentimiento y críticas internas
Pertossi también dejó cuestionamientos hacia la estrategia de defensa, al señalar que fue "mal defendido" y que lo que declaró durante el juicio estuvo guionado. En ese sentido, planteó que no todos tuvieron el mismo grado de participación, lo que marca una fisura en el discurso en bloque que habían sostenido los condenados.
Además, reconoció que con el paso del tiempo tomó dimensión del impacto de sus actos y del contenido de mensajes enviados esa madrugada, como el polémico "caducó". Sin embargo, sostuvo que en ese momento estaba en shock y que no comprendía lo que había sucedido.
Las declaraciones reabren el debate público sobre el caso, no solo por el contenido del testimonio sino también por el intento de reinterpretar responsabilidades en un expediente que ya tiene condenas firmes. A más de seis años del crimen, la palabra de uno de los implicados vuelve a poner el foco en una causa que sigue generando repercusiones.

