Mendoza impulsa el Polo Logístico del Este para convertirse en un eje clave del comercio internacional
La provincia avanza con un ambicioso proyecto que busca integrar transporte, industria y servicios para fortalecer su rol en el comercio nacional e internacional.
La promulgación de la ley que habilita la creación del Polo Logístico del Este representa uno de los proyectos de infraestructura más importantes impulsados por el Gobierno de Mendoza para fortalecer la actividad logística y el comercio exterior. La iniciativa tendrá como epicentro el departamento de San Martín, frente al Parque de Servicios e Industrias Palmira (PASIP), donde se desarrollará un centro logístico multimodal de aproximadamente 90 hectáreas.
El nuevo complejo estará destinado a concentrar operaciones de transporte de cargas, almacenamiento, distribución y servicios vinculados al comercio internacional, aprovechando la ubicación estratégica del departamento sobre el corredor bioceánico que conecta Argentina con Chile.
La normativa, recientemente promulgada por el Ejecutivo provincial, declara de utilidad pública y sujetos a expropiación los terrenos necesarios para avanzar con el proyecto. Sin embargo, desde el Gobierno aseguran que la iniciativa va mucho más allá de la adquisición de tierras y forma parte de una planificación integral pensada para responder al crecimiento del transporte internacional durante los próximos años.
Una planificación pensada para el crecimiento del comercio exterior
Desde la Provincia sostienen que el Polo Logístico del Este no será una obra aislada, sino una pieza clave dentro de un sistema logístico mucho más amplio que busca preparar a Mendoza para un escenario de mayor movimiento de cargas, impulsado por el desarrollo minero, el comercio con Chile y el fortalecimiento del corredor bioceánico.
El subsecretario de Industria, Comercio y Logística, Alberto Marengo, explicó que el objetivo consiste en transformar la manera en que la provincia organiza el transporte de mercaderías.
"No estamos haciendo una obra aislada. Estamos planificando un sistema logístico para la Mendoza de los próximos años", resumió el funcionario.
Según indicó, durante muchos años la provincia centró su planificación únicamente en la infraestructura vial, dejando de lado una visión integral de la logística.
"Antes de esta gestión la provincia no tenía una cartera específica de logística. Siempre se hablaba de infraestructura vial, de rutas, pero nunca de logística entendida como un sistema", explicó Marengo.
Una política construida junto al sector privado
Como parte del nuevo enfoque, el Gobierno provincial creó una Subsecretaría de Logística y conformó una mesa público-privada integrada por representantes del sector empresario, universidades y organismos estatales.
El objetivo es que las decisiones estratégicas sobre infraestructura y transporte no sean tomadas únicamente por el Estado, sino que incorporen la visión de quienes participan diariamente en la actividad económica.
"Entendemos que la logística no se puede planificar solamente desde el Gobierno. Por eso conformamos una mesa con actores privados y académicos que nos permitan discutir las decisiones estratégicas", afirmó Marengo.
Además, la Provincia impulsó la creación de un Observatorio de Datos Logísticos, una herramienta destinada a relevar información estadística sobre el movimiento real de cargas.
Para el funcionario, disponer de datos precisos resulta indispensable para planificar inversiones de largo plazo.
"Mendoza tenía muy poca información estadística sobre el movimiento real de cargas. No se puede planificar aquello que no se conoce", sostuvo.
Los datos que explican la importancia de Mendoza
Los primeros estudios realizados por el observatorio dejaron en evidencia el peso que tiene Mendoza dentro del sistema logístico argentino.
Aunque la provincia representa apenas el 3,8% del Producto Bruto Interno nacional, concentra alrededor del 11% de los camiones patentados del país, una cifra que refleja la importancia del transporte de cargas dentro de la economía mendocina.
Los relevamientos también demostraron que Mendoza no solo funciona como un corredor de paso hacia Chile, sino que además genera un importante volumen de mercaderías propias.
"Nos dimos cuenta de que Mendoza no solamente es paso de carga; también es origen de carga. Necesitábamos conocer esos flujos para saber qué infraestructura hacía falta", explicó Marengo.
El estudio permitió analizar el funcionamiento del Sistema Cristo Redentor, principal conexión terrestre entre Argentina y Chile.
Cada año circulan por ese corredor alrededor de 360.000 camiones, que unen la producción argentina con los puertos chilenos de San Antonio y Valparaíso, ubicados aproximadamente a 420 y 460 kilómetros de la ciudad de Mendoza.
Ese intenso movimiento genera una demanda permanente de infraestructura, incluyendo depósitos fiscales, playas para camiones, estaciones de servicio, talleres mecánicos, hoteles, controles sanitarios, aduanas y espacios especializados para operaciones logísticas.
Además, la puesta en funcionamiento de la Variante Palmira confirmó la necesidad de desarrollar nuevos centros logísticos capaces de absorber el creciente tránsito pesado sin afectar al Gran Mendoza.

