Crédito

Moody's ratificó la calificación crediticia de Mendoza y destacó la mejora en sus cuentas públicas

La provincia mantuvo la nota A-.ar con perspectiva estable. La calificadora valoró la disciplina fiscal, el peso de los ingresos propios y la reducción de la deuda en moneda extranjera.

La agencia Moody's Local Argentina confirmó la calificación crediticia de Mendoza en A-.ar con perspectiva estable, una decisión que refleja la expectativa de que la provincia mantendrá sus principales fundamentos financieros sin cambios significativos en el corto y mediano plazo. El informe destacó la fortaleza de las cuentas públicas mendocinas, aunque advirtió sobre la necesidad de seguir reduciendo la exposición al endeudamiento en moneda extranjera.

La calificación de Mendoza

Entre los aspectos más valorados por la calificadora aparece el historial de disciplina fiscal sostenida que exhibe Mendoza durante los últimos años. También ponderó la diversificación de la economía provincial y la elevada participación de los recursos propios dentro de los ingresos totales. Según el reporte, cerca del 46% de los ingresos operativos provienen de la propia recaudación provincial, una proporción superior a la de muchas otras jurisdicciones del país.

Otro de los puntos positivos señalados por Moody's fue la disminución gradual del peso de la deuda en moneda extranjera. Aunque todavía representa el 64,2% del endeudamiento total, el porcentaje muestra una mejora considerable respecto del 88,1% registrado en 2024 y del 93,4% observado en 2023. Para la agencia, esta tendencia contribuye a reducir uno de los principales factores de vulnerabilidad financiera de la provincia.

El informe también reconoce que durante 2025 las provincias argentinas enfrentaron un deterioro de sus indicadores fiscales debido a una recuperación económica más lenta de la prevista. Sin embargo, para 2026 proyecta una normalización gradual de las principales variables macroeconómicas. En ese contexto, Mendoza mostró una mejora en sus resultados fiscales: el resultado financiero pasó de un déficit equivalente al 5,8% de los ingresos totales durante el año pasado a un superávit del 8,7% en el primer trimestre de este año.

Pese a la evaluación favorable, Moody's advirtió que Mendoza deberá continuar apelando a distintas fuentes de financiamiento para afrontar los vencimientos de capital previstos en los próximos años y, al mismo tiempo, sostener las inversiones en infraestructura. Entre los factores que podrían impulsar una mejora en la calificación aparecen un crecimiento sostenido de los ingresos propios y una mayor reducción de la deuda dolarizada. En contrapartida, un deterioro persistente de los resultados fiscales o mayores presiones sobre la liquidez podrían afectar la nota.


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