Paro total en la UBA: estalla el conflicto universitario con el Gobierno y no hay clases
Docentes y no docentes paralizan la Universidad de Buenos Aires en una jornada clave marcada por la tensión, reclamos por fondos y una pulseada que escala sin freno.
La actividad académica quedó completamente frenada este miércoles en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde gremios docentes y no docentes impulsaron un paro total que afecta a todas las facultades. La medida surge como respuesta directa a la presión del Gobierno nacional, que exigió garantizar el dictado de clases en medio de un conflicto que no deja de crecer.
El detonante fue la intervención del Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, que pidió a las universidades un plan para evitar la interrupción del ciclo lectivo. Desde el Ejecutivo sostienen que debe priorizarse el derecho a la educación, pero en el ámbito académico advierten que la situación es insostenible sin recursos.
¿Por qué la UBA decidió paralizar todo?
Los gremios denunciaron una "intimación provocadora" y apuntaron contra la falta de financiamiento. Desde el sector docente, Emiliano Cagnacci fue contundente: "Pedimos menos comunicados en redes y más gestión", dejando en claro que el conflicto no es solo gremial, sino estructural. La crítica central apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, clave para sostener salarios, becas y el funcionamiento general.
"UBA"
— Un poco de tendencias (@unpocotendencia) April 28, 2026
Porque la UBA anunció un "cese total de actividades" para este miércoles. pic.twitter.com/1RKHrvNUOr
En la misma línea, el vicerrector Emiliano Yacobitti advirtió que el sistema educativo depende directamente del aporte estatal y que la falta de presupuesto pone en riesgo el derecho a enseñar y aprender. La disputa ya impacta en toda la comunidad universitaria y amenaza con profundizarse en las próximas semanas.
Lejos de desactivarse, el conflicto suma nuevos capítulos: los gremios confirmaron una Marcha Federal Universitaria el 12 de mayo, en una señal clara de que la pelea por el financiamiento está lejos de resolverse. Mientras tanto, la universidad más grande del país queda en pausa, en el centro de una crisis que sacude a todo el sistema educativo argentino.

