¿Qué es la ley de corte y por qué es clave en la minería?
Una variable técnica y económica define qué parte de un yacimiento se transforma en negocio y cuál queda descartada.
En 2026, la minería se consolidó como uno de los principales motores de reactivación económica en las provincias cordilleranas, generando un impacto que va mucho más allá de las exportaciones. Este crecimiento implica cambios estructurales en la producción regional, donde cada decisión técnica puede definir el éxito o fracaso de un proyecto. En ese escenario, aparece un concepto central: la ley de corte, una variable clave para evaluar la viabilidad de una mina.
Qué es la ley de corte y por qué es determinante
La llamada cut-off grade o ley de corte es el valor mínimo de concentración de mineral útil que debe tener una roca para que su extracción y procesamiento sean rentables. Este indicador permite separar de forma clara el material que genera ganancias del que no.
Cuando una roca presenta una ley inferior a ese umbral, se considera material estéril, por lo que no conviene explotarlo. En cambio, si la concentración es igual o superior, pasa a ser tratado como mineral económicamente viable, ingresando al circuito productivo.
Las variables que definen su cálculo
A diferencia de lo que muchos creen, la ley de corte no es un valor fijo, sino que se ajusta constantemente según múltiples factores económicos y técnicos. Entre los principales elementos que intervienen se encuentran:
- Precio del mineral (como oro, cobre o litio)
- Costos de extracción
- Costos de procesamiento
- Costos de transporte
- Tecnología disponible
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Tipo de yacimiento
Cada uno de estos factores impacta directamente en la ecuación final, haciendo que la ley de corte sea una herramienta dinámica y estratégica dentro de la planificación minera.
El impacto económico en la vida de una mina
La ley de corte es mucho más que un cálculo técnico: define qué parte del yacimiento es económicamente explotable, la vida útil del proyecto y su rentabilidad a largo plazo.
Por ejemplo, cuando sube el precio del mineral, la ley de corte tiende a bajar, lo que permite aprovechar material de menor calidad que antes no era rentable. En cambio, si los precios caen, la ley de corte aumenta, reduciendo la cantidad de mineral que conviene extraer. Esta relación convierte a la variable en un termómetro directo del negocio minero.
Errores frecuentes que pueden hacer fracasar un proyecto
El consultor minero Gabriel Paganini advierte que uno de los errores más comunes es calcular la ley de corte con supuestos demasiado optimistas, lo que puede comprometer toda la operación.
Entre los ejemplos más claros, menciona casos en los que se proyecta un costo operativo de USD 20 por tonelada, cuando el benchmark regional ronda los USD 28 por tonelada, generando un desfasaje crítico. A esto se suma asumir una recuperación metalúrgica del 90% sin pruebas piloto, o utilizar precios de commodities en máximos históricos.
El resultado suele ser un proyecto que "funciona en Excel" pero fracasa en la práctica, ya que los números no se sostienen en condiciones reales. Como concluye el especialista: "una ley de corte mal calculada no se corrige después, se arrastra durante toda la vida útil de la mina", marcando el destino económico de toda la inversión.

