¿Qué va a pasar con El Niño del Aconcagua?: así es el proceso de traslado en Mendoza
La momia inca hallada hace casi 40 años comenzará su restitución hacia la montaña, en un proceso que busca reparar siglos de despojo cultural.
El llamado Niño del Aconcagua, una momia inca descubierta en 1985 a más de 5.000 metros de altura, inició un histórico proceso de restitución. Durante años permaneció bajo custodia del Conicet, pero ahora fue trasladado al Museo Cornelio Moyano, en Mendoza, donde permanecerá temporalmente hasta su regreso definitivo al cerro.
¿Por qué se decidió devolverlo?
La restitución fue acordada entre el Gobierno provincial, autoridades científicas y comunidades originarias. Para los pueblos andinos, el niño no es un objeto arqueológico, sino un ancestro sagrado que fue ofrendado a la montaña hace más de cinco siglos. Devolverlo a su sitio original es una forma de honrar su valor espiritual y cerrar una herida abierta desde su hallazgo.
En el museo, el cuerpo será conservado en una sala especial, con temperatura y humedad controladas, sin acceso al público. Los expertos trabajan en su preservación mientras se avanza en el diseño de la cripta que lo recibirá nuevamente en el Aconcagua.
El objetivo es que la momia descanse en una cápsula sellada y protegida, cerca del lugar donde fue encontrada. El regreso se prevé para 2026, en una ceremonia encabezada por comunidades indígenas, científicos y autoridades, que buscará devolverle al Niño del Aconcagua su condición de guardián sagrado de la montaña.

