Startup argentino-uruguaya consiguió una inversión millonaria y ya está entre las biotecnológicas más valiosas de Latinoamérica
La compañía busca revolucionar el desarrollo de ingredientes naturales para la salud y continúa expandiendo su presencia regional con nuevas inversiones.
La startup argentino-uruguaya Terraflos cerró una nueva ronda de inversión por US$3,5 millones, una operación que le permitió elevar su valuación hasta los US$85 millones y posicionarse entre las empresas biotecnológicas (biotech) más valiosas de América Latina.
La compañía fue fundada por el empresario tucumano Facundo Garretón y desarrolla soluciones basadas en biotecnología, inteligencia artificial (IA) y biodiversidad, con foco en la producción de bioactivos vegetales destinados a suplementos nutricionales, alimentos funcionales, cosmética y futuros fitofármacos.
Desde su creación en 2021, la empresa ya logró captar más de US$10 millones en financiamiento, consolidándose como uno de los proyectos de mayor crecimiento dentro del ecosistema biotech regional.
Los fondos que apostaron por la empresa
La ronda Pre-Serie A fue encabezada por los fondos Rainforest Capital, Swiss Pampa y Yaax Capital, inversores que ya habían acompañado etapas anteriores del desarrollo de Terraflos.
Además del nuevo aporte de capital, la operación incluyó la capitalización de compromisos estratégicos previos, lo que permitió que la inversión acumulada superara los US$10 millones.
Los recursos obtenidos serán destinados a acelerar la expansión regional, fortalecer la plataforma científica de la compañía e incrementar la capacidad productiva de las diferentes empresas que integran el holding.
La operación confirma el creciente interés que despiertan las compañías de biotecnología, un sector que comienza a ganar protagonismo frente a industrias tradicionales como las fintech o el comercio electrónico gracias a los avances en biología sintética, inteligencia artificial y medicina preventiva.
Quién es Facundo Garretón y cómo nació Terraflos
Detrás del proyecto se encuentra Facundo Garretón, uno de los emprendedores tecnológicos más reconocidos de Argentina. Antes de ingresar al mundo de la biotecnología fundó InvertirOnline, una de las primeras plataformas de inversiones digitales del país, adquirida en 2018 por Banco Supervielle.
Posteriormente tuvo un breve paso por la política como diputado nacional por Tucumán, hasta regresar al mundo empresarial para lanzar Terraflos en 2021.
Su objetivo fue construir un holding especializado en el desarrollo de ingredientes naturales de alto valor agregado, utilizando herramientas de agricultura celular, biología sintética e inteligencia artificial.
A diferencia de otras compañías del sector, Terraflos busca controlar toda la cadena de valor, desde la investigación científica hasta la comercialización de productos terminados. Por ese motivo se define como una "Consumer Science Company", un modelo que combina ciencia aplicada con productos de consumo orientados a la salud, el bienestar y la longevidad preventiva.
Bioactivos vegetales para suplementos, alimentos y cosmética
Actualmente Terraflos desarrolla bioactivos obtenidos a partir de plantas como cannabis no psicoactivo, cúrcuma y otras especies vegetales, utilizando tecnologías de agricultura celular.
Según explica la empresa, este proceso permite producir los compuestos sin depender de cultivos agrícolas tradicionales, obteniendo mayores concentraciones de principios activos, menores tiempos de desarrollo y procesos más sustentables.
Sobre esa plataforma científica la compañía desarrolla suplementos dietarios, alimentos funcionales, productos dermatológicos y futuros fitofármacos, orientados al creciente mercado de la salud preventiva.
El holding opera actualmente a través de varias marcas, entre ellas Vitalis Navitas, dedicada a suplementos nutricionales; NutriCo, enfocada en alimentos funcionales; y Aurelis, especializada en cosmética y cuidado de la piel con bioactivos derivados del cannabis no psicoactivo.
Además, incorporó empresas como Blueberries Medical, Cannect, Caliz, DrGea, YVYlife y la chilena Rubisco Biotechnology, fortaleciendo así sus capacidades científicas y productivas.
Una empresa que funciona desde una histórica chacra en Uruguay
Uno de los aspectos más particulares de Terraflos es su sede operativa. La empresa desarrolla gran parte de sus actividades desde una chacra ubicada en Garzón, departamento de Maldonado, Uruguay, una propiedad que años atrás perteneció a la conductora Susana Giménez.
Desde allí coordina operaciones regionales, aunque aproximadamente la mitad de sus empleados trabaja en Argentina y la compañía mantiene actividades en distintos países de América Latina.
El modelo organizacional se basa en una red de equipos descentralizados (network of teams), coordinados bajo una estructura común que le permite integrar investigación, producción y desarrollo comercial.
Biodiversidad e inteligencia artificial como motores del negocio
La biodiversidad latinoamericana constituye uno de los principales activos estratégicos de Terraflos. La empresa investiga alrededor de 35.000 especies vegetales con el objetivo de identificar nuevas moléculas que puedan transformarse en ingredientes para suplementos, alimentos funcionales y medicamentos.
Según Garretón, menos del 1% de las plantas existentes fueron estudiadas en profundidad, pese a que cerca del 70% de los medicamentos actuales tienen origen vegetal.
Para acelerar este proceso, Terraflos utiliza inteligencia artificial, que le permite reducir significativamente los tiempos de investigación, optimizar formulaciones y detectar bioactivos con potencial terapéutico mucho más rápido que mediante métodos tradicionales.
Entre los proyectos más innovadores figura un programa piloto que permitirá desarrollar suplementos personalizados utilizando información obtenida de relojes inteligentes y anillos biométricos, capaces de medir distintos indicadores fisiológicos.
La compañía prevé iniciar pruebas con 1.000 personas durante este año, adaptando las formulaciones a las necesidades específicas de cada usuario.
Además, Terraflos trabaja en G-One, un nuevo desarrollo basado en la hormona GLP-1, un segmento que cobró notoriedad mundial tras el éxito de los tratamientos contra la obesidad y la diabetes. La propuesta buscará estimular de forma natural la producción de determinadas hormonas intestinales mediante péptidos funcionales hidrosolubles.
La biotecnología vive un momento de fuerte expansión
La nueva inversión llega en un contexto de creciente interés por las startups de biotecnología y healthtech. Fondos especializados consideran que este sector posee uno de los mayores potenciales de crecimiento gracias al envejecimiento de la población, el auge de la medicina preventiva y la expansión del mercado de suplementos nutricionales.
En América Latina, países como Argentina, Uruguay, Brasil, Chile y México concentran cada vez más emprendimientos vinculados con biología sintética, agricultura celular, cannabis medicinal, ingredientes naturales y tecnologías aplicadas a la salud.
Además, la región cuenta con una ventaja competitiva difícil de replicar: una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta, un recurso estratégico para el descubrimiento de nuevas moléculas vegetales.
En este escenario, Terraflos busca consolidarse como uno de los principales referentes regionales de la biotecnología, apostando por un modelo que integra ciencia, inteligencia artificial, innovación y desarrollo de productos con alcance internacional.

