Vaca Muerta acelera su expansión: anticipan más producción, exportaciones y nuevos negocios inmobiliarios
El crecimiento de Vaca Muerta promete impulsar la producción y las exportaciones, pero también generará una fuerte demanda de edificios, oficinas, galpones e infraestructura en Neuquén.
La expansión de Vaca Muerta atraviesa una etapa decisiva y, según Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, el crecimiento de la producción de petróleo y gas tendrá un impacto que irá mucho más allá de la industria energética. El ejecutivo destacó las perspectivas de inversión, exportación y generación de empleo que se abren para la Argentina.
Con 45 años de trayectoria en el Grupo Techint, Markous definió el presente de la industria de Oil & Gas como "un momento fascinante". Durante la apertura de la segunda jornada del Foro de Inversiones Vaca Muerta 2026, sostuvo que el país atraviesa una oportunidad histórica y destacó el aporte de la formación no convencional a la economía nacional.
"Estamos ante una oportunidad histórica para la Argentina. Vimos nacer Vaca Muerta, contribuimos con su desarrollo y hoy nos enorgullece su impacto positivo para la economía nacional", afirmó el CEO de Tecpetrol, quien ocupa ese cargo desde hace más de cinco años. En ese sentido, remarcó que la actividad permite generar los dólares que necesita la economía argentina.
Fortín de Piedra y el salto de la producción
Markous explicó que la actividad shale exige una inversión permanente para mantener el rendimiento de los pozos. Bajo esa lógica, Tecpetrol desarrolló Fortín de Piedra, uno de sus principales activos en Vaca Muerta, que actualmente representa cerca del 17% del gas natural que consume la Argentina.
Además, el bloque permite cubrir el consumo de uno de cada cinco hogares argentinos durante el invierno, según precisó el ejecutivo. La experiencia acumulada en este desarrollo es uno de los pilares sobre los cuales la compañía proyecta avanzar en nuevos proyectos dentro de la formación neuquina.
Actualmente, Tecpetrol concentra buena parte de sus esfuerzos en Los Toldos II Este, un proyecto petrolero ubicado en Rincón de los Sauces. La iniciativa contempla una inversión cercana a los US$3.000 millones, comenzará a operar en 2027 y tendrá una producción estimada de entre 70.000 y 80.000 barriles diarios.
Argentina vuelve a mirar al mercado internacional
En materia de gas, Markous recordó que Argentina pasó de tener una posición superavitaria a depender de las importaciones, llegando a comprar más de 80 barcos de GNL por año. Sin embargo, el desarrollo de Vaca Muerta permitió modificar esa tendencia y recuperar capacidad productiva.
La oferta nacional pasó de ubicarse entre 80 y 90 millones de metros cúbicos diarios a alcanzar actualmente los 150 millones de m³ por día. En paralelo, Argentina retomó las exportaciones de gas hacia el norte de Chile y analiza nuevos proyectos para abastecer, mediante Bolivia, al sur de Brasil.
El crecimiento también se refleja en el petróleo. De acuerdo con Markous, el mercado argentino ya superó los 500.000 barriles diarios, acercándose al autoabastecimiento. La expectativa es alcanzar 1 millón de barriles diarios al cierre de esta temporada y llegar a 1,5 millones de barriles por día hacia fines de la década.
Un mercado energético con proyección de 30 años
Aunque Markous reconoció que la transición energética eventualmente tendrá un impacto global, consideró que Argentina todavía tiene por delante un extenso período de oportunidades vinculadas a los hidrocarburos.
"Nuestro futuro como exportadores de hidrocarburos está asegurado al menos por los próximos 30 años", aseguró. En su análisis, los conflictos internacionales, como los registrados en Medio Oriente, contribuyen a incrementar el atractivo de Argentina como proveedor energético.
El ejecutivo comparó el potencial argentino con el de Estados Unidos, que produce aproximadamente 14 millones de barriles diarios y es actualmente el principal exportador mundial de petróleo y GNL. En ese contexto, sostuvo que Argentina tiene condiciones para convertirse en un player relevante del mercado energético internacional.
Millones de dólares en inversiones y exportaciones
Para 2026, Markous proyectó inversiones por alrededor de US$15.000 millones entre todas las empresas que operan en Vaca Muerta. En el caso de Tecpetrol, la compañía prevé desembolsar aproximadamente US$2.000 millones, destinados tanto al mantenimiento de la producción como a la perforación de nuevos pozos.
Además, anticipó que el desarrollo del negocio de GNL podría duplicar los números del sector hacia finales de la década. El petróleo, por su parte, permitiría que Argentina alcance exportaciones por unos US$20.000 millones anuales.
Para dimensionar el impacto económico, Markous comparó ese volumen de exportaciones con la generación de un nuevo gran campo productivo, aunque sin exposición al riesgo climático. Con el desarrollo del GNL, estimó que el país podría alcanzar otros US$30.000 millones.
Más infraestructura para acompañar el crecimiento
El aumento de la producción requerirá también una fuerte ampliación de la infraestructura. En ese sentido, Markous destacó el papel que tendrá Río Negro a través de la construcción y puesta en funcionamiento de nuevas vías de evacuación para el petróleo producido en Vaca Muerta.
Uno de los proyectos centrales es Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), obra financiada por las propias compañías petroleras. Según explicó, permitirá transportar y exportar aproximadamente 700.000 barriles de petróleo a través del Golfo de San Matías.
También será necesario mejorar las rutas. Para ello, los productores acordaron con el sector público la creación de un fondo destinado a financiar las obras de infraestructura necesarias. La recuperación de esos recursos se vinculará con el aumento de las regalías generado por una mayor actividad hidrocarburífera.
Educación, tecnología y el papel de las PyMEs
Para Markous, el crecimiento de Vaca Muerta no depende únicamente de la disponibilidad de recursos naturales. También será fundamental fortalecer la formación de trabajadores y el entramado de pequeñas y medianas empresas que participa de la cadena energética.
Tecpetrol lanzó el programa educativo GenEra, que durante el año pasado capacitó a 1.500 personas en 17 escuelas técnicas. Para el ejecutivo, la formación profesional será cada vez más importante frente a las necesidades de una industria que incorporará tecnología y demandará más trabajadores especializados.
Las PyMEs también ocupan un lugar central. Markous sostuvo que proyectos como Fortín de Piedra pudieron desarrollarse gracias a la existencia de un entramado industrial argentino y destacó las herramientas impulsadas mediante ProPymes para acompañar a esas compañías.
Más equipos y trabajadores para Vaca Muerta
La evolución tecnológica permitió reducir los tiempos de perforación y aumentar de manera considerable la cantidad de fracturas realizadas en cada pozo. Sin embargo, Markous consideró que todavía existe un amplio margen para mejorar la productividad.
En los próximos años, la industria necesitará incorporar entre 10 y 30 nuevos equipos de perforación. Este crecimiento también tendrá un impacto directo sobre el empleo y la cantidad de personas que deberán instalarse o trasladarse a las principales ciudades vinculadas con Vaca Muerta.
El cambio dentro de Tecpetrol permite dimensionar la magnitud del proceso. Antes de la puesta en marcha de Fortín de Piedra, la empresa contaba con apenas 30 personas dedicadas a administrar una producción mucho menor.
Actualmente, la compañía tiene más de 300 trabajadores en su oficina de Neuquén y alrededor de 200 personas en Fortín de Piedra. A eso se sumarán otros 200 empleados en Rincón de los Sauces, donde actualmente trabajan unas 3.200 personas.
La llegada de nuevos jugadores abre otra oportunidad
Una de las principales diferencias entre Vaca Muerta y los desarrollos shale estadounidenses está, según Markous, en la cantidad de empresas que participan del negocio. Mientras en Estados Unidos existen pocos operadores con grandes superficies bajo su control, en Argentina cada vez ingresan más compañías.
El CEO de Tecpetrol destacó además la calidad de la formación. Según su comparación, Vaca Muerta supera a Permian en petróleo y a Marcellus en gas. Sin embargo, consideró fundamental mantener la estabilidad macroeconómica y garantizar reglas de juego previsibles para atraer nuevas inversiones.
La confianza de los mercados también aparece como una señal positiva. Markous puso como ejemplo la reciente obtención de un bono de US$750 millones, emitido a una tasa anual del 7,6%, que permitirá a la compañía financiarse durante los próximos cinco años.
El impacto inmobiliario que ya comienza a vislumbrarse
El crecimiento de la actividad energética tendrá consecuencias directas sobre ciudades como Neuquén, Añelo, Rincón de los Sauces y Plaza Huincul, que deberán prepararse para recibir nuevos trabajadores, empresas y proveedores.
En ese escenario aparece una oportunidad concreta para el mercado inmobiliario. Markous anticipó que el desembarco de nuevos operadores y compañías de servicios generará una demanda creciente de espacios destinados a la actividad empresarial.
"Vendrán nuevos players y vamos a necesitar edificios, galpones y oficinas", afirmó. Para el ejecutivo, el desarrollo energético terminará impulsando nuevos proyectos de Real Estate y modificará la estructura urbana de las localidades vinculadas a Vaca Muerta.
Una transformación que apunta al largo plazo
Aunque reconoció que no es especialista en Real Estate, Markous consideró que las perspectivas para el sector son positivas y que el desarrollo de Vaca Muerta puede generar una transformación profunda en la economía argentina.
El ejecutivo sostuvo que existe una mayor comprensión política sobre la importancia estratégica de la formación neuquina y afirmó que el escenario actual permite pensar en un crecimiento sostenido de la producción y las exportaciones.
Con las inversiones previstas, el aumento de la infraestructura, la llegada de nuevos operadores y la necesidad de más trabajadores, Vaca Muerta no solo promete cambiar la matriz energética argentina, sino también generar nuevas oportunidades industriales, comerciales e inmobiliarias. "Me apasiona vivir esta posibilidad de dejarle a nuestros nietos un país distinto", concluyó Markous.

