El plan del Gobierno: aguantar hasta las elecciones. Dólar, tasas y encajes
Hasta fines de octubre habrá vencimientos de letras en pesos por casi 3% del PBI y el BCRA puede aumentar hasta 10 puntos más la norma de efectivo mínimo a los bancos para asegurarse la renovación.
Con menor o mayor sigilo, el Gobierno desplegó de manera paulatina una serie de medidas para cortar la fuerte volatilidad instalada en el mercado cambiario y de tasas de interés desde hace varias semanas, con un menú de herramientas que van desde la operatoria en contratos de dólar futuro hasta un fuerte apretón monetario para manejar la cantidad de pesos a través de encajes bancarios.
Es una suerte de "mini plan", planteado por el equipo económico como temporario durante los dos meses que restan hasta que finalice el proceso electoral, y que tiene como destino disminuir el estrés financiero en el que operan los mercados desde el inicio de la saga monetaria que comenzó con el desarme de las Lefi.
Son ocho semanas en las que el Gobierno buscará mantener a raya la expansión de pesos en el sistema aún convalidando en las habituales licitaciones de deuda en pesos la tasa de interés que sea suficiente para no dejar pesos "libres". En la operación de letras de esta semana, en el tramo más corto, fue de 4,8% mensual, el triple que el ritmo de la inflación.
No es la única vía por la que actúa el Poder Ejecutivo -entre Economía y el BCRA en tándem-, también fue muy observado en el mercado la marcada aceleración en la operatoria del Central en contratos de dólar futuro, una herramienta con la que el regulador busca en términos generales influir en la expectativa cambiaria de los meses por venir, que no insume reservas al realizarse en moneda local. Estimaciones privadas ya hablan de más de una posición oficial en futuros equivalente a más de USD 6.000 millones.
Jugando de callado
En el equipo económico eligen no mostrar las cartas con las que actúan en las "batallas" diarias en el mercado, pero los operadores tienen formas de dilucidar cuando aparecen el sector público en las pantallas de negociación abierta. Así observaron, también, llamativos volúmenes de compraventa de bonos en pesos, algo que fue interpretado como un intento oficial por evitar un desplome de sus cotizaciones, justo antes de la colocación de letras y bonos del miércoles.
El Banco Central, por su parte, reajustó nuevamente el nivel de encajes bancarios, es decir la parte de los depósitos que debe mantener inmovilizado ante la autoridad monetaria. Es una herramienta con fines de resguardo sistémico pero también como forma de administrar la liquidez y la cantidad de pesos "sueltos".
Sobre este último punto, en el mercado hay estimaciones que indican que ante los vencimientos en pesos que sobrevienen antes de las elecciones de octubre, el BCRA aún tiene espacio para subirlo unos diez puntos porcentuales más para asegurarse resultados favorables en las licitaciones del Tesoro.
Según la consultora financiera 1816, la última decisión del Central de este tipo "se trató del cuarto aumento de encajes en solo 40 días", lo que indica una tendencia hacia un régimen monetario con lo que denominaron "encajes endógenos", en un juego de palabras con el esquema de "tasa de interés endógena" que sostiene el equipo económico.
De acuerdo con el informe, "los encajes integrables con títulos suben lo que haga falta para que el Ministerio de Economía pueda renovar los vencimientos del Tesoro, al menos hasta las elecciones". Esta estrategia busca asegurar el rollover de los vencimientos a tasas por debajo de las del mercado.