Se define hoy en el Senado los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema
La oposición acumula más rechazos para el académico Lijo, que el magistrado federal García-Mansilla. Se diluyen intentos del Gobierno para que no haya quorum
A casi un año de la publicación, en el Boletín Oficial, de las candidaturas de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema, el pleno del Senado sesionará desde las 14 para definir la suerte de los pliegos para el máximo tribunal de justicia del país y última instancia de resolución de conflictos, en un escenario que se muestra cada vez más delicado para la Casa Rosada. Es que, tras la designación de ambos "en comisión" y por decreto y la jura del académico -no así del actual magistrado federal-, la oposición se aglutinó para rechazar ambos.
Anoche, en el oficialismo se percibía un clima de nerviosismo no sólo por una potencial derrota, sino también por las divergencias a la hora de ejecutar una estrategia válida para salvar la discusión. De más está decir que La Libertad Avanza tiene menos del 10% de la integración del Senado y, para activar a un juez de la Corte Suprema, se precisan dos tercios de los presentes.
Hasta el fin de semana pasado, el Gobierno poco se movió para evitar un traspié en una puja que, por momentos, dejó de estar enfocada en la idoneidad de los candidatos y se convirtió en una guerra de poder entre el kirchnerismo y la Casa Rosada. El inconveniente es que se trata nada menos que de la Corte Suprema. Recién el martes último, con la confirmación de rechazos blindada, el Ejecutivo aceleró a fondo la máquina para aspirar a una potencial falta de quorum. Duró pocas horas. "Se acordaron tarde y la pared está cada vez más cerca. Igual, nunca hay que descartar sorpresas con esta gente", reflexionaron desde un experimentado despacho.
Para el mediodía de hoy se espera que se realice una reunión de Labor Parlamentaria entre los jefes de bloque y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, con el fin de ordenar la sesión.
Si esta tarde se sientan 37, arrancará el encuentro. Si al menos 25 -en una situación de presencia perfecta, con 72- votan en contra los pliegos, quedarían anulados. El magistrado federal Lijo no juró en la Corte; Mansilla, sí. Para el Gobierno, sin importar un nocaut en la Cámara alta -ámbito natural de este debate-, el académico tendrá vigencia hasta el final de la Legislatura.