Escándalo inesperado con Cristiano Ronaldo en Arabia Saudita: se niega a jugar por problemas con la dirigencia
El portugués manifestó su malestar contra los directivos del Al Nassr y la liga saudí.
Cristiano Ronaldo decidió no jugar el partido del Al Nassr ante Al-Riyadh y el gesto cayó como una bomba en la liga saudita. No fue por lesión ni por descanso: fue una protesta. Según reveló A Bola, el portugués está molesto con cómo el Fondo de Inversión Pública maneja a su club en comparación con otros gigantes del torneo.
El enojo no es con su club, es con el sistema
CR7 siente que el Al Nassr quedó relegado en el reparto de poder e inversión. Mientras el Al Hilal gastó millones en refuerzos europeos, su equipo apenas sumó a un joven iraquí sin recorrido internacional. La comparación le resultó imposible de ignorar, sobre todo en un mercado donde el dinero parece no tener techo.
El malestar crece porque, además, la estructura dirigencial portuguesa que lo rodeaba perdió atribuciones en las últimas semanas. Simão Coutinho y José Semedo, hombres de su confianza, fueron desplazados de sus funciones. Ronaldo siente que perdió respaldo interno y que el club ya no tiene peso político dentro del esquema saudí.
Cristiano Ronaldo NO JUGARÁ mañana para Al-Nassr por DECISIÓN PROPIA a modo de protesta, debido a que está DESCONTENTO con la gestión del Fondo de Inversión Pública de Arabia hacia su club, en comparación con Al-Hilal.
— Pablo Giralt (@giraltpablo) February 1, 2026
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Millones, goles y ningún título
El conflicto resulta más llamativo por el contexto: Ronaldo firmó un contrato cercano a los 400 millones de dólares por dos años y ya supera los 1.400 millones acumulados en su carrera. Lleva 961 goles y está a 49 de los 1000. Pero en Arabia todavía no pudo ganar un título oficial reconocido por FIFA.
El gesto de no jugar aparece entonces como un mensaje directo al poder que maneja la liga. A sus 40 años, y con el Mundial 2026 en el horizonte, Ronaldo eligió hacer ruido sin hablar. En un campeonato acostumbrado a los fichajes rimbombantes, el escándalo ahora lo protagoniza él, pero desde afuera de la cancha.

