Estudiantes venció 2-1 a Platense sobre el final y se quedó con el Trofeo de Campeones
El Pincha revirtió un partido adverso en San Nicolás y cerró el año con un nuevo título.
Estudiantes de La Plata volvió a demostrar carácter en una final y se consagró campeón del Trofeo de Campeones tras vencer 2-1 a Platense en el Estadio Único de San Nicolás. El equipo dirigido por Eduardo Domínguez cerró un 2025 inolvidable con otra estrella, luego de una noche cargada de tensión y emoción.
El encuentro comenzó cuesta arriba para el Pincha. Platense, ganador del Torneo Apertura, golpeó primero con un gol de Franco Zapiola, que aprovechó un desajuste defensivo y puso en ventaja al Calamar. Con el resultado en contra, Estudiantes mostró paciencia y empuje, pero le costó encontrar profundidad durante buena parte del primer tiempo.
En el complemento apareció el nombre propio de la final: Lucas Alario. El delantero, que hasta ese momento llevaba una temporada discreta, cambió la historia con dos goles determinantes. Primero, ganó en el área para marcar el empate y devolverle la esperanza a su equipo. Y cuando el partido parecía encaminarse al alargue, volvió a aparecer con una definición letal para sellar la remontada.
El 2-1 final desató el festejo albirrojo en San Nicolás y confirmó el gran cierre de año para Estudiantes, que semanas atrás había conquistado el Torneo Clausura tras imponerse por penales ante Racing. Gracias a ese recorrido, el Pincha no solo levantó un nuevo trofeo, sino que también aseguró su presencia en la Copa Libertadores 2026.
Con este título, Estudiantes además se ganó el derecho a disputar dos finales más: la Supercopa Argentina, frente a Independiente Rivadavia, y la Supercopa de la Liga Profesional, ante Rosario Central. Un broche de oro para una temporada que quedará marcada por la resiliencia y los goles decisivos de Alario.

