No hubo milagro para el Tomba: Godoy Cruz descendió tras 17 años en Primera
El conjunto mendocino participará de la Primera Nacional en la próxima temporada tras un año fatídico.
Godoy Cruz consumó este sábado el descenso luego de que Aldosivi consiguiera un triunfo clave ante San Martín de San Juan por 3 a 2. La combinación fatídica dejó al Tomba, que igualó 1 a 1, sin margen, cerrando una temporada marcada por la fragilidad futbolística y la falta de respuestas en los momentos límite. El Gambarte fue escenario de una desolación que se veía venir, pero que nadie estaba preparado para asumir.
El golpe que terminó de derrumbarlo
El equipo de Omar Asad llegó a la última fecha con la obligación de ganar y rezar por un milagro ajeno. Pero no pudo vencer a Riestra, mientras que Aldosivi logró su cometido y venció a San Martín de San Juan para asegurar su estadía en Primera.
De ser uno de los mejores en 2023 y 2024, incluso jugando #Libertadores y #Sudamericana, a descender a la Segunda División del Fútbol Argentino en 2025... ¿Que explicación le encontrás a lo sucedido con GODOY CRUZ? pic.twitter.com/FmVCa2OOZA
— SportsCenter (@SC_ESPN) November 15, 2025
Otro golpe propio, más doloroso que el ajeno
El Tomba sabía que dependía de sí mismo para estirar la vida. Pero ni los cambios del Turco Asad ni el impulso de los futbolistas alcanzaron para torcer un presente que ya parecía escrito. Riestra, sin presión y con oficio, manejó los tiempos, se refugió cuando tuvo que hacerlo y expuso las fragilidades de un equipo partido al medio.
Los jugadores de Godoy Cruz, CONSOLADOS POR SUS FAMILIAS, al salir llorando de la cancha luego del descenso.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) November 16, 2025
Durísima esta imagen. %uD83D%uDC94%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7pic.twitter.com/A9adhrwTGw https://t.co/jJDGTm6y6C
La sensación en la Bodega fue unánime: el descenso no llegó por lo que pasó en otra cancha, sino por lo que el propio Godoy Cruz fue incapaz de hacer. Un año entero sin ganar en el Gambarte y una racha demoledora en el Clausura, donde apenas sumó un triunfo, terminaron por sellar la suerte de un club que nunca encontró respuestas.
La reconstrucción será larga. Y aunque el pueblo tombino siempre encontró fuerza en las adversidades, esta vez el golpe duele distinto, porque llegó en casa y en la única noche en la que no había margen para fallar.

