Por qué Darío Herrera no cobró el penal que River reclamó ante Boca en el final del Superclásico
El juez explicó por qué decidió no sancionar el empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta. En River estallaron de bronca y apuntaron también contra el VAR.
River cayó 1 a 0 frente a Boca en el Superclásico disputado en el Monumental, pero el cierre del partido quedó marcado por una jugada que generó una enorme polémica. A los 48 minutos del segundo tiempo, con el equipo de Eduardo Coudet buscando el empate, Lucas Martínez Quarta cayó dentro del área tras un contacto de Lautaro Blanco y todo River reclamó penal. Sin embargo, Darío Herrera decidió no cobrar la infracción y desde el VAR tampoco lo llamaron para revisar la acción.
La explicación de Herrera
La jugada nació de un pelotazo frontal de Marcos Acuña hacia el área de Boca. Martínez Quarta intentó acomodarse para cabecear, pero Blanco le apoyó las manos sobre la espalda y lo desestabilizó. Para Herrera, el contacto existió, pero no tuvo la intensidad suficiente como para provocar una caída sancionable. Por eso interpretó que el defensor de River sintió el roce y exageró.
Después del partido, el árbitro sostuvo que evaluó que el empujón "fue sin fuerza para derribar" al central riverplatense. Esa explicación no convenció a nadie en River. Martínez Quarta fue directo a buscarlo apenas terminó el encuentro y le lanzó un reproche cargado de bronca: "Me extraña de vos, vas al Mundial, es penal, no me deja jugar la pelota". Herrera apenas respondió: "No, Chino, vos sabés que no".
River explotó contra el VAR
La mayor molestia en River no fue solo por la decisión de Herrera, sino porque Héctor Paletta, encargado del VAR, tampoco lo convocó a revisar la acción en el monitor. Mientras algunos jugadores pedían explicaciones dentro del campo, Eduardo Coudet hacía gestos desde el banco para que el árbitro frenara el juego y observara la repetición. Nada de eso ocurrió y Boca terminó celebrando un triunfo que quedó envuelto en polémica.
La controversia se amplificó todavía más porque en el primer tiempo sí hubo intervención del VAR para sancionar el penal a favor de Boca por mano de Lautaro Rivero. Esa diferencia de criterio alimentó la bronca de los hinchas millonarios, que sintieron que una jugada fue revisada al detalle y la otra directamente ignorada. Desde entonces, el penal no cobrado se convirtió en el gran tema de discusión después del Superclásico.

