Brasil reaccionó contra Argentina: qué pasó tras los dichos de Javier Milei contra Lula
La tensión diplomática entre ambos países volvió a escalar luego de que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva convocara acciones diplomáticas por las declaraciones del Presidente durante su visita a Brasil.
La crisis entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo este fin de semana. El Gobierno brasileño decidió citar al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para que dé explicaciones formales por las declaraciones realizadas por Javier Milei durante un acto político en São Paulo. La medida fue confirmada por la Cancillería brasileña y representa un nuevo endurecimiento en el vínculo entre ambos países.
"Si revisan los datos de la campaña anti Argentina, el lugar de donde más ataques vinieron fue Brasil"
— Corta (@somoscorta) July 25, 2026
Javier Milei apuntó contra "la mierda progresista socialista" por el "ataque sistemático a la Argentina" y afirmó: "Proviene de la izquierda radical".https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/eL6WcbOQmE
El conflicto se desató después de que el mandatario argentino participara en un encuentro del Partido Liberal brasileño, donde lanzó fuertes críticas contra Luiz Inácio Lula da Silva y también apuntó contra un integrante del Supremo Tribunal Federal. Entre otras expresiones, Milei calificó a Lula de "ladrón" y "presidiario", además de referirse a un juez del máximo tribunal como "basura calva", lo que generó una inmediata reacción oficial.
¿Por qué Brasil convocó al embajador argentino?
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil señalaron que "no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas (...) y el pueblo brasileño". Además, calificaron el episodio como "especialmente lamentable", al recordar que ambos países mantienen más de 200 años de relaciones diplomáticas y que Brasil es el principal socio comercial de Argentina.
La decisión llega apenas horas después de que Brasil ya hubiera llamado a consultas a su propio embajador en Buenos Aires, otra señal de malestar diplomático. Convocar al representante argentino constituye uno de los mecanismos de protesta más fuertes antes de adoptar medidas de mayor alcance, por lo que el episodio profundiza la tensión entre ambos gobiernos.
Mientras tanto, la relación bilateral continúa atravesando uno de sus momentos más delicados desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. La agenda presidencial en Brasil estuvo enfocada exclusivamente en dirigentes del bolsonarismo y no incluyó reuniones con el Gobierno de Lula, en un contexto en el que las diferencias políticas volvieron a trasladarse al plano diplomático y amenazan con seguir impactando en el vínculo entre los dos países.

