China respalda a Irán y acusa a EE.UU. e Israel: por qué defiende su programa nuclear en plena crisis
En plena escalada en Medio Oriente, Pekín defendió el programa nuclear iraní, condenó el asesinato de su líder y advirtió sobre el impacto regional y energético del conflicto.
China endureció su postura frente a la ofensiva militar contra Irán y señaló directamente a Estados Unidos e Israel por la actual escalada. Desde el Ministerio de Exteriores, su vocera cuestionó los ataques recientes y consideró que constituyen una violación de las normas internacionales, además de calificar como inaceptable la muerte del líder iraní en medio de negociaciones nucleares.
El posicionamiento fue reforzado tras una conversación entre el canciller chino y su par iraní, en la que Pekín expresó su apoyo a la soberanía e integridad territorial de Irán. La señal marca un alineamiento explícito en un conflicto que ya trasciende el eje original y amenaza con extenderse hacia Europa y el Golfo.
¿Por qué China defiende el programa nuclear iraní?
La diplomacia china sostuvo que Irán tiene derecho al uso pacífico de la energía nuclear y rechazó las acciones unilaterales que, según su visión, agravan la crisis. Además, instó a retomar el diálogo y priorizar una salida política. Para Pekín, las instalaciones nucleares iraníes operaban dentro de un marco legal y el conflicto debe resolverse por la vía diplomática.
El gobierno chino también manifestó preocupación por la estabilidad del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo. Como principal socio comercial de Irán y uno de sus mayores compradores de crudo, China advirtió que tomará medidas para resguardar su seguridad energética ante posibles interrupciones.
Con este respaldo explícito, el enfrentamiento deja de ser un conflicto focalizado y adquiere una dimensión geopolítica más amplia. La participación activa de China agrega presión a un escenario ya tenso, con repercusiones potenciales sobre la estabilidad regional y los mercados globales.

