Cumbre urgente del G7: qué planean hacer para frenar el impacto económico de la guerra en Medio Oriente
Con el petróleo disparado y los mercados energéticos bajo presión, los líderes del G7 se reúnen de urgencia para definir medidas que eviten que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán desencadene una crisis económica global.
Los líderes de las siete economías más industrializadas del mundo mantienen este miércoles una cumbre virtual de emergencia para coordinar una respuesta ante el fuerte impacto económico provocado por la guerra en Medio Oriente. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó a escalar a fines de febrero, ya genera turbulencias en los mercados energéticos y preocupación por el precio del petróleo.
La reunión fue impulsada por el presidente francés Emmanuel Macron, quien actualmente preside el grupo, y confirmada por el primer ministro canadiense Mark Carney tras una conversación entre ambos líderes. El encuentro llega después de dos reuniones previas en menos de 48 horas: primero se reunieron los ministros de Finanzas y luego los responsables de Energía de los países del bloque.
¿Por qué el petróleo preocupa tanto al G7?
Uno de los focos centrales del debate es el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo mundial y una gran parte del gas natural licuado que abastece a Europa y Asia. Tras la escalada militar, Irán amenazó con convertir la zona en un área de conflicto, lo que encendió las alarmas en el sistema energético global.
Las tensiones en ese paso marítimo provocaron que el precio del crudo West Texas Intermediate subiera más de un 35% en apenas una semana, superando los 100 dólares por barril. Ante este escenario, los países del G7 analizan distintas medidas para estabilizar el mercado energético, entre ellas la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo, aunque todavía no hay una decisión definitiva.
El ministro francés de Economía, Roland Lescure, aseguró que los países están preparados para actuar "de forma urgente, en el momento necesario y con todas las herramientas posibles" para frenar la volatilidad. Mientras tanto, organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional advirtieron que un aumento del 10% en el precio del petróleo podría impulsar la inflación global, agravando el impacto económico del conflicto.

