Del anuncio al freno: la razón por la que el acuerdo UE-Mercosur acaba de ser detenido
El tratado comercial quedó en suspenso tras una votación ajustada y ahora será revisado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, lo que podría retrasar su entrada en vigor hasta dos años.
El Parlamento Europeo decidió este miércoles interrumpir el avance del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y remitir el texto al Tribunal de Justicia de la UE para que evalúe si es compatible con los tratados comunitarios. La medida implica, en los hechos, congelar el proceso de ratificación del pacto firmado apenas cuatro días antes, el sábado 17 de enero, en Paraguay.
La resolución fue aprobada por una diferencia mínima: 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones. Con este paso, los eurodiputados solicitaron un dictamen jurídico que determine si el marco legal elegido para impulsar el acuerdo (especialmente en su capítulo comercial) respeta las normas fundamentales de la Unión.
¿Por qué el acuerdo quedó en pausa?
Uno de los principales cuestionamientos apunta al mecanismo de reequilibrio incluido en el tratado y a la estrategia de avanzar primero con un acuerdo comercial interino, que no requiere la aprobación de los parlamentos nacionales. Para varios sectores del Parlamento, esta vía podría afectar la autonomía regulatoria de la UE y el equilibrio institucional del bloque.
El análisis del Tribunal de Justicia europeo suele extenderse entre 18 y 24 meses, aunque el propio organismo puede acelerar los plazos si considera que el contexto lo amerita. Hasta que exista una opinión formal, el acuerdo no podrá seguir su curso ni entrar en vigencia, pese a los más de 25 años de negociaciones que precedieron a su firma.
Desde la Comisión Europea manifestaron su desacuerdo con la decisión parlamentaria y sostuvieron que las dudas planteadas ya habían sido abordadas durante el proceso de negociación. En paralelo, algunos grupos políticos advirtieron que judicializar el tratado podría debilitar la posición internacional de la Unión en un escenario global marcado por tensiones comerciales.
Mientras tanto, el futuro del acuerdo UE-Mercosur queda atado al pronunciamiento de la Justicia europea. La definición será clave no solo para el comercio birregional, sino también para la estrategia económica y diplomática del bloque en los próximos años.

