Delcy Rodríguez convocó a Donald Trump y Estados Unidos a coperar para la transición en Venezuela: los detalles
La presidente interina abrió la puerta a una agenda conjunta con Washington, en medio del juicio contra Nicolás Maduro.
Venezuela atraviesa horas decisivas tras la caída de Nicolás Maduro y la apertura de un proceso de transición cargado de tensiones internas y externas. En ese escenario, Delcy Rodríguez, designada presidenta interina con aval institucional y militar, comenzó a enviar señales de que está dispuesta a encabezar una salida ordenada, con la gobernabilidad como prioridad inmediata.
Un gesto hacia afuera
En un mensaje dirigido a la comunidad internacional, Rodríguez evitó pronunciarse sobre la situación judicial de Maduro y optó por un tono moderado. "Nuestros pueblos merecen la paz y el diálogo, no la guerra", afirmó, marcando distancia de la retórica confrontativa que caracterizó al chavismo en los últimos años. La omisión no pasó inadvertida y fue leída como un gesto político.
%uD83D%uDEA8%uD83C%uDDFA%uD83C%uDDF8%uD83C%uDDFB%uD83C%uDDEA | #URGENTE Donald Trump afirmó que la dictadora interina Delcy Rodríguez está cooperando con su plan para lograr una transición hacia la democracia en Venezuela. pic.twitter.com/rXdpEPactx
— La Derecha Diario (@laderechadiario) January 5, 2026
La funcionaria insistió en la necesidad de abrir canales de diálogo con Estados Unidos y propuso avanzar en una "agenda de cooperación". Habló de respeto mutuo, soberanía y no injerencia, conceptos clásicos del discurso venezolano, pero enmarcados esta vez en una estrategia de descompresión y reconstrucción de vínculos diplomáticos.
La transición en disputa
Las palabras de Rodríguez llegaron luego de que Donald Trump asegurara que Washington mantiene contactos con "la gente que acaba de asumir el cargo" en Caracas. Aunque evitó dar precisiones, el presidente estadounidense reclamó "acceso total" a los recursos del país y dejó abierta la posibilidad de reabrir la embajada en Venezuela, un gesto que sugiere un nuevo capítulo bilateral.
Mientras tanto, el chavismo anunció la creación de una comisión para gestionar la liberación de Maduro, aunque sin respaldo explícito de la presidenta interina. Ese silencio refuerza la idea de un delicado equilibrio: sostener el control interno, evitar una escalada internacional y mostrar disposición a conducir una transición que, por primera vez en años, parece estar en manos de una dirigencia dispuesta a negociar el futuro del poder.

