Distensión en Washington: el encuentro que acercó a Donald Trump y Gustavo Petro
Tras meses de cruces y acusaciones, ambos mandatarios mantuvieron una cita privada en la Casa Blanca y bajaron el tono del conflicto bilateral.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de Colombia, Gustavo Petro, se reunieron este martes por primera vez en Washington, en un encuentro a puertas cerradas que se extendió por más de dos horas y marcó un giro en una relación que venía cargada de tensiones. La cita se realizó en la Casa Blanca, sin prensa y con un clima que ambas partes describieron como cordial.
Un clima inesperadamente distendido
Lejos de los cruces públicos de los últimos meses, Trump recibió a Petro con gestos de cercanía y hasta le dedicó una tarjeta firmada en la que expresó su aprecio por Colombia. El mandatario colombiano compartió luego imágenes del encuentro y del libro The Art of the Deal autografiado por el líder republicano, en una señal clara de distensión política.
Durante la reunión se abordaron temas sensibles como narcotráfico, seguridad regional, energía y la situación en Venezuela. Si bien no hubo anuncios concretos ni acuerdos formales, ambos coincidieron en la necesidad de mantener canales de diálogo abiertos, aun desde posiciones ideológicas opuestas.
El Jefe de Estado, @PetroGustavo, mencionó que la conversación con el presidente Donald Trump incluyó la reactivación de Venezuela como parte de un pacto por la vida y la libertad, planteado desde la cooperación regional y no desde la condena, resaltando el papel de Colombia en... pic.twitter.com/vc2Ksdgeqy
— Presidencia Colombia %uD83C%uDDE8%uD83C%uDDF4 (@infopresidencia) February 3, 2026
Petro aseguró tras la cita que el intercambio dejó "un aire optimista" y destacó que fue posible conversar "sin humillaciones", mientras que Trump se limitó a señalar que se trató de una "muy buena reunión". El tono contrastó con episodios recientes, como la revocación de visas, las amenazas comerciales y las acusaciones cruzadas.
El encuentro, seguido con atención en Colombia y en la región, dejó más gestos que definiciones. Sin embargo, la imagen de ambos presidentes sonrientes en la Casa Blanca funcionó como un mensaje político: al menos por ahora, la confrontación quedó en pausa y la relación bilateral entró en una etapa de mayor cautela.

