Con Milei incluido, Donald Trump convocó a una cumbre presidencial para frenar el avance de China en América Latina
El encuentro será el 7 de marzo en el hotel Doral y reunirá a mandatarios afines a la Casa Blanca para consolidar un bloque regional.
Donald Trump convocó a una cumbre presidencial en Miami el próximo 7 de marzo con el objetivo explícito de articular un bloque latinoamericano que contrarreste la creciente influencia de China en la región. La cita será en el hotel Doral y ya fueron invitados Javier Milei, Santiago Peña, Rodrigo Paz, Nayib Bukele, Daniel Noboa y Tito Asfura, todos alineados ideológicamente con el líder republicano.
El plan para contener a Beijing
El encuentro forma parte de la estrategia delineada por la Casa Blanca a fines de 2025, cuando presentó su nueva Estrategia de Seguridad Nacional e introdujo el llamado "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe. La premisa es clara: limitar la injerencia de potencias extrarregionales en el hemisferio occidental.
En ese marco, uno de los ejes centrales será el control de minerales críticos, recursos estratégicos para la industria tecnológica y la defensa. Estados Unidos ya encabezó un foro global sobre estos insumos y lanzó el denominado "Project Vault", una reserva estratégica que combinará financiamiento privado con respaldo del EXIM Bank por 10.000 millones de dólares.
%uD83C%uDDFA%uD83C%uDDF8%uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7%uD83C%uDDF8%uD83C%uDDFB%uD83C%uDDEA%uD83C%uDDE8%uD83C%uDDF5%uD83C%uDDFE%uD83C%uDDED%uD83C%uDDF3%u203C%uFE0F | Donald Trump convocó una cumbre Presidencial el 7 de marzo en Miami para articular un bloque latinoamericano que contrarreste la expansión estratégica de China en la región. A la cita fueron invitados líderes como Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa y... pic.twitter.com/iHMNVkRCkZ
— UHN Plus (@UHN_Plus) February 11, 2026
Un mapa regional dividido
La reunión en Florida también dejará expuesta la fractura política en América Latina. De un lado, los gobiernos que buscan profundizar su vínculo con Washington y marcar distancia de Beijing; del otro, países como Brasil, Colombia y México, que mantienen relaciones comerciales fluidas con el gigante asiático.
A menos de un mes del encuentro, no se descarta que la Casa Blanca amplíe la lista de invitados. El mensaje es directo: quien se alinee con Washington podría acceder a inversiones preferenciales y respaldo estratégico. En la pulseada global, la región vuelve a convertirse en tablero clave.

