El crucero con hantavirus parará en Canarias y desata fuerte polémica
España acepta recibir el barco afectado por hantavirus en medio de tensión política y preocupación sanitaria, aunque expertos aseguran que el riesgo es mínimo.
Un crucero de lujo con un brote de hantavirus avanza hacia las Islas Canarias tras una decisión que sacudió a Europa. A bordo viajan cerca de 150 personas de más de 20 nacionalidades, con al menos ocho casos detectados y tres muertes confirmadas, lo que activó protocolos sanitarios internacionales y una respuesta coordinada entre países.
El Gobierno español accedió a recibir la embarcación tras un pedido de la Organización Mundial de la Salud (OMS), argumentando razones humanitarias y legales. La elección de Canarias responde a su capacidad sanitaria y cercanía, ya que el barco permanecía detenido frente a Cabo Verde, donde no podían garantizar la atención necesaria.
¿Hay riesgo real para la población o es una alarma exagerada?
A pesar del impacto del caso, especialistas y organismos internacionales coinciden en que el riesgo de contagio masivo es muy bajo. El hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados y solo en situaciones excepcionales puede pasar de persona a persona.
Mientras tanto, las autoridades preparan un operativo sanitario estricto: evaluación médica, aislamiento, desinfección del barco y posterior repatriación de los pasajeros. Además, los casos más graves ya fueron evacuados en avión para recibir tratamiento especializado en Europa.
Fernando Simón, sobre el hantavirus: "No creo que vaya a suponer un riesgo para España en absoluto"pic.twitter.com/d2cpg01cst
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) May 5, 2026
La decisión, sin embargo, desató un fuerte conflicto político. El gobierno de Canarias rechaza el desembarco y advierte sobre la falta de información y garantías, mientras desde Madrid insisten en que el país está preparado y que no existe peligro para la población.
Detrás del brote, la principal hipótesis apunta a un contagio previo en Sudamérica, donde el virus es endémico, antes de que los pasajeros subieran al barco. Aunque la situación es grave para quienes están a bordo, expertos descartan una nueva pandemia y subrayan que se trata de un evento controlable y excepcional.

