Qué está pasando en Bolivia: protestas, rutas cortadas y conflicto político
La crisis social se agrava con cortes de ruta, reclamos contra el gobierno de Rodrigo Paz y choques con fuerzas de seguridad.
Bolivia atraviesa una nueva escalada de tensión social. Las protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz continúan con bloqueos de rutas, enfrentamientos con la Policía y operativos para intentar abrir corredores humanitarios en medio de la crisis.
Bloqueos, gases y dinamita en las rutas
La situación más crítica se concentra en La Paz, El Alto y distintos puntos del occidente boliviano, donde los manifestantes mantienen cortes desde hace más de tres semanas.
Según reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras, se registraron 59 puntos de bloqueo, principalmente en Oruro y La Paz.
El Gobierno intentó abrir un corredor humanitario para el abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles, pero los manifestantes resistieron con piedras, petardos y cachorros de dinamita, lo que obligó a retroceder a la Policía.
El reclamo contra Rodrigo Paz
Las movilizaciones comenzaron por reclamos económicos, pero escalaron hasta exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Participan sectores campesinos, obreros, maestros, transportistas, integrantes de la Central Obrera Boliviana y grupos vinculados al evismo.
El mandatario, que lleva seis meses en el poder, analiza endurecer las medidas si fracasa el diálogo, mientras el Gobierno y las Fuerzas Armadas alertaron por la aparición de grupos armados en medio de las protestas.
La crisis ya afecta el abastecimiento
Los bloqueos complicaron el ingreso de alimentos, medicamentos y combustibles a ciudades clave.
Vecinos denunciaron subas fuertes de precios y dificultades para conseguir productos básicos, una situación que aumenta la presión sobre el Gobierno.
La Iglesia también pidió diálogo y advirtió por el impacto directo de la crisis sobre las familias.
Qué puede pasar en Bolivia
El conflicto entra en una etapa delicada. El Gobierno busca recuperar el control de las rutas, pero los sectores movilizados prometen sostener los bloqueos.
La tensión política, la crisis económica y la falta de acuerdo abren un escenario incierto para los próximos días.
Si no aparece una salida negociada, Bolivia podría enfrentar una escalada todavía mayor.

