Ley

¿Chau octógonos? El plan de Milei que podría cambiar para siempre las etiquetas de los alimentos

El Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto para eliminar la ley de etiquetado frontal y desató una nueva batalla política, sanitaria y empresarial sobre qué comen y qué leen los argentinos antes de comprar.

Periodista, Licenciada en Comunicación Social, redactora y creadora de contenido en redes sociales

El Gobierno de Javier Milei avanzó con una de las reformas más polémicas de su gestión: presentó en el Senado una iniciativa para derogar la ley de etiquetado frontal y eliminar los clásicos octógonos negros que aparecen en envases de alimentos y bebidas desde 2022. El texto lleva además las firmas de Manuel Adorni y Mario Lugones, y apunta a reemplazar el sistema actual por otro esquema que, según la Casa Rosada, sea "más flexible" y menos costoso para las empresas.

Desde el oficialismo sostienen que la normativa vigente genera "sobrecostos", trabas regulatorias y dificultades técnicas para las industrias alimenticias, especialmente para las PyMES. También cuestionan que el sistema utilice criterios generales para productos muy diferentes entre sí y aseguran que existen inconsistencias en la metodología usada para definir cuándo un alimento debe llevar advertencias visibles.

¿Por qué el Gobierno quiere sacar los octógonos de los paquetes?

En los fundamentos enviados al Congreso, la administración libertaria argumenta que la Argentina ya cuenta con normas nutricionales armonizadas dentro del Mercosur, por lo que considera innecesario mantener múltiples mecanismos de advertencia. Además, el proyecto afirma que las restricciones vinculadas a publicidad, empaquetado y comunicación comercial afectan el funcionamiento normal de las compañías del sector alimenticio.

La iniciativa, sin embargo, ya empezó a generar resistencia política. Legisladores dialoguistas marcaron que "no hay apuro" para tratar el tema y reclamaron estudios científicos que respalden la eliminación total de la ley. A eso se sumaron las críticas del exvicepresidente Julio Cobos, uno de los impulsores originales de la norma, quien advirtió que el proyecto oficial retoma argumentos históricamente defendidos por grandes empresas alimenticias y cuestionó que no exista una propuesta alternativa para proteger al consumidor.

Mientras tanto, el debate promete convertirse en una de las discusiones más calientes del año: de un lado, quienes sostienen que los octógonos ayudan a combatir problemas de salud y dar información clara; del otro, quienes creen que el sistema castiga productos, encarece costos y necesita una reforma profunda. La pelea recién empieza y podría redefinir cómo se venden -y se eligen- los alimentos en todo el país.

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