¿China o Estados Unidos? La contundente respuesta de Javier Milei sobre los lazos comerciales con las dos potencias
El presidente de la Nación habló de geopolítica tras respaldar la captura de Nicolás Maduro.
Javier Milei salió a despejar una de las dudas que se colaron en medio del reordenamiento internacional: su alineamiento con Estados Unidos no implica romper relaciones comerciales con China. Tras respaldar la operación norteamericana en Venezuela, el Presidente fue tajante al marcar la cancha. "Yo no voy a romper lazos comerciales con China", afirmó, sin rodeos.
Alianza geopolítica, negocio aparte
En una entrevista con el canal Neura, Milei diferenció dos planos que, para él, no deben confundirse. Por un lado, la alianza geopolítica con Washington; por el otro, el comercio. "Siempre hablé de alianza geopolítica. Una cosa es la geopolítica y otra es la cuestión comercial", explicó, y pidió evitar "lecturas perversas" sobre un supuesto quiebre con Beijing.
%uD83C%uDDE8%uD83C%uDDF3 J. Milei: "No vamos a cortar negocios con China. Inclusive Estados Unidos tiene negocios con China, eso no nos desalinea geopolíticamente en absoluto." pic.twitter.com/k0YEiLY1V2
— SheIby (@TommyShelby_30) January 7, 2026
El mandatario incluso usó a Estados Unidos como ejemplo para sostener su argumento. Recordó que el propio gobierno norteamericano mantiene vínculos comerciales con China, pese a sus tensiones estratégicas. "Eso no quiere decir que yo no esté profundamente alineado geopolíticamente con Estados Unidos", remarcó, en una definición que busca equilibrio sin ambigüedades.
El tablero global según Milei
Para el Presidente, Donald Trump está "rediseñando el orden mundial" y la lógica dejó de ser la de la globalización para pasar a la de la geopolítica. En ese marco, Milei volvió a cargar contra los regímenes socialistas de la región y justificó su apoyo a la intervención en Venezuela, a la que definió como un paso contra el narcotráfico y el terrorismo.
Así, el mensaje fue doble: alineamiento político claro con Estados Unidos, pero pragmatismo económico puertas adentro. En el ajedrez internacional que imagina Milei, Argentina toma partido, pero no se dispara en el pie.

