El Gobierno destrabó la Ley de Glaciares y se encamina a sancionarla: cuáles son las modificaciones
Con dictamen y votos asegurados, el oficialismo busca aprobar una norma clave que genera fuerte rechazo ambiental.
El oficialismo logró destrabar el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares y este miércoles buscará su sanción en la Cámara de Diputados, con una sesión prevista desde las 15 y un respaldo estimado de entre 130 y 135 votos. Impulsada por el gobierno de Javier Milei, la iniciativa ya cuenta con media sanción del Senado y avanza en medio de fuertes cuestionamientos de la oposición y organizaciones ambientalistas.
Números y estrategia
La Libertad Avanza consiguió el dictamen de mayoría en comisiones con el apoyo de aliados como el PRO, la UCR y bloques provinciales, además de sumar legisladores de provincias mineras. Con ese esquema, el oficialismo no solo garantiza el quórum, sino también una aprobación en general sin modificaciones al texto que llegó desde el Senado.
El proyecto apunta a habilitar la exploración minera en zonas periglaciares y a delegar en las provincias la potestad de definir en qué áreas se podrán desarrollar estas actividades. Además, contempla la eliminación de organismos técnicos como el IANIGLA, lo que generó preocupación en sectores científicos y ambientales.
%uD83D%uDD34 LEY DE GLACIARES: UN ACTIVISTA SE SUBIÓ AL MONUMENTO DE LA REPÚBLICA#ArribaAmérica @guillermofavale pic.twitter.com/f9c2Pa2DJx
— América TV (@AmericaTV) April 8, 2026
Tensión dentro y fuera
El debate no se limita al recinto. Para la jornada están previstas movilizaciones frente al Congreso, con organizaciones ambientalistas, sectores sociales y jubilados que rechazan la iniciativa y denuncian un avance sobre recursos estratégicos como el agua.
En paralelo, la oposición cuestiona el tratamiento exprés del proyecto y el rol de las comisiones, mientras intenta instalar otros debates, como el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Con el escenario abierto, la votación de hoy no solo definirá una ley clave, sino también el pulso político de una jornada cargada de tensión.

