La UCR renovó su conducción nacional pero no todos están felices
Con respaldo mayoritario de los gobernadores de Provincias Unidas y fuertes críticas internas, Leonel Chiarella, intendente de Venado Tuerto. asumió al frente del radicalismo.
El radicalismo definió este viernes a su nueva conducción nacional. El Plenario de Delegados de la UCR designó a Leonel Chiarella como presidente del Comité Nacional, con 81 votos afirmativos, tras un acuerdo político que puso fin al ciclo de Martín Lousteau. El intendente santafesino de Venado Tuerto se convirtió así en el titular más joven en los 134 años de historia del partido.
La elección contó con el impulso del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el respaldo de otros mandatarios provinciales que integran el espacio Provincias Unidas. Chiarella estará acompañado por una mesa directiva integrada por dirigentes de distintas provincias, en un intento de mostrar equilibrio federal y renovación generacional dentro del partido centenario.
¿Por qué la designación abrió una nueva interna radical?
La definición no logró consenso pleno. Los sectores alineados con Alfredo Cornejo y Leandro Zdero decidieron no participar del plenario y cuestionaron el rumbo político de la nueva conducción. Desde ese espacio señalaron que la orientación hacia Provincias Unidas "no es la que queríamos" y marcaron distancia de una estrategia que consideran continuista respecto de la gestión saliente.
"A militar con humildad, trabajo y diálogo". @leonelchiarella asumió la presidencia de nuestro Comité Nacional, convirtiéndose en el presidente más joven de la historia de la UCR con 36 años. Contó con el respaldo de los y las delegados, gobernadores, intendentes y legisladores. pic.twitter.com/k786HWtRpv
— Unión Cívica Radical (@UCRNacional) December 12, 2025
Durante su asunción, Chiarella buscó un tono conciliador y defendió el rol institucional del radicalismo. "Este es el desafío más hermoso de nuestra vida política", afirmó, al tiempo que remarcó que la polarización "sólo beneficia a los que forman parte de la grieta". También destacó la gestión de los gobiernos radicales como respaldo concreto a su propuesta política.
La nueva conducción tendrá por delante el desafío de ordenar la interna partidaria y definir la estrategia electoral de la UCR en un escenario nacional fragmentado. Con apoyos clave pero resistencias visibles, el inicio del mandato de Chiarella deja en evidencia que la renovación radical llega acompañada de tensiones aún abiertas.

