Ley de Glaciares: qué pasa ahora en Diputados y por qué el Gobierno acelera la votación
Tras la media sanción del Senado, el oficialismo inicia el debate en comisiones y busca dictaminar en días, en medio de números ajustados y reclamos por una audiencia pública.
La reforma de la Ley de Glaciares entra en una etapa decisiva en la Cámara de Diputados. Este miércoles comienza el tratamiento en plenario de comisiones y el oficialismo apunta a firmar dictamen la próxima semana para llevar el proyecto al recinto lo antes posible.
La iniciativa ya fue aprobada por el Senado y cuenta con el respaldo de gobernadores de provincias mineras que impulsan cambios para destrabar inversiones.
%uD83D%uDFE3 AHORA | Con 40 votos afirmativos, 31 negativos y 1 abstención, la Cámara de Senadores aprobó la Ley de Glaciares y el proyecto continuará su tratamiento en Diputados.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/qYY3Fc7u9U
— Corta (@somoscorta) February 26, 2026
En lo inmediato, la discusión se centrará en el cronograma de trabajo. Legisladores dialoguistas y organizaciones ambientales pidieron que se realice una audiencia pública antes de emitir dictamen, al considerar que se trata de una norma con fuerte impacto ambiental. Ante un escenario de votos ajustados, el oficialismo aceptó habilitar esa instancia previa, que sería no vinculante.
¿Cuándo podría votarse la reforma?
Si el dictamen se firma la próxima semana, la sesión podría convocarse en cuestión de días. Sin embargo, el resultado no está asegurado. El oficialismo cuenta con 95 bancas propias y necesita alcanzar los 129 votos para aprobar la ley. Aspira a sumar al PRO, parte de la UCR y bloques provinciales, aunque no todos han definido postura.
Además, el peronismo podría volver a mostrar divisiones internas, como ocurrió en el Senado, donde representantes de provincias mineras acompañaron el proyecto y otros sectores votaron en contra. Esa fractura podría repetirse en Diputados y resultar clave en una votación que se anticipa muy ajustada.
Mientras tanto, crecen las advertencias de organizaciones ambientales sobre una posible judicialización si la reforma avanza. Con el debate ya en marcha y los números todavía en disputa, el futuro de la ley se definirá en los próximos días en un recinto atravesado por presión política, intereses provinciales y tensión ambiental.

