Tras la aprobación del Presupuesto 2026 y la Inocencia Fiscal, el Gobierno pone la mira en la reforma laboral
Los triunfos legislativos le dieron aire al oficialismo, que buscará cerrar el apoyo cuanto antes para tener luz verde en esta iniciativa.
El Gobierno ya dejó atrás la aprobación del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal y ahora fija un objetivo concreto: avanzar con la reforma laboral. La Casa Rosada entiende que, tras el primer triunfo legislativo del año, es momento de ir por el debate más sensible del verano, aquel que promete tensar la relación con la oposición y con los gobernadores.
La hoja de ruta tras la victoria
La sesión que cerró diciembre no solo dejó dos leyes clave sancionadas, sino que confirmó una mayoría funcional en el Senado. Con más de 45 votos a favor, La Libertad Avanza demostró que puede ordenar acuerdos y preparar el terreno para una nueva convocatoria a sesiones extraordinarias en febrero.
Detrás de ese resultado apareció un esquema de poder más claro. Patricia Bullrich, Diego Santilli y Martín Menem fueron los encargados de construir la ingeniería parlamentaria, desplazando del centro de la escena a figuras que hasta ahora tenían mayor protagonismo y consolidando un mando político más pragmático.
Arrancó el Congreso más reformista de la historia.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) December 17, 2025
Primera misión: Ley de Modernización Laboral.
Para los trabajadores formales, para ese 43% que hoy está en la informalidad sin derechos, y para las Pymes que quieren invertir y dar trabajo.
Orden, reglas claras y más empleo.... pic.twitter.com/DBiQ3HwMTt
El próximo frente de batalla
Con el Presupuesto aprobado, el oficialismo apunta a modernizar las reglas del trabajo y avanzar también sobre la Ley de Glaciares. Sabe que el escenario será más áspero que el anterior y que la negociación exigirá mayor fineza para sostener una mayoría amplia.
Durante enero no habrá pausa real. Reuniones con gobernadores, revisión de dictámenes y conversaciones reservadas marcarán la antesala de febrero. El mensaje del Gobierno es claro: la reforma laboral dejó de ser una promesa y pasó a ser el eje del nuevo capítulo legislativo.

