Tras la renuncia de Marco Lavagna, Luis Caputo confirmó que se postergará el nuevo IPC: hasta cuándo
Tras una salida inesperada en el organismo estadístico, el Ejecutivo resolvió frenar un cambio clave y sostener el esquema actual, en una decisión que reabre el debate técnico y político.
El Gobierno resolvió dar marcha atrás con la implementación del nuevo IPC y el dato de inflación de enero se publicará con la metodología vigente desde hace más de dos décadas. La definición llegó tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec y a pocos días de una difusión que estaba prevista con una canasta actualizada, lo que expuso tensiones internas en el manejo del indicador clave.
El contexto y la explicación oficial
Desde el Ejecutivo admitieron que el cambio metodológico podía alterar la lectura del proceso de baja de precios. Luis Caputo señaló que se optó por esperar a que la desinflación esté más consolidada, una postura compartida con Javier Milei, para evitar interpretaciones que compliquen el escenario económico.
%uD83D%uDD34 El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió a la renuncia de Marco Lavagna en el INDEC: "Él tenía diferencias de criterios".
— Radio Mitre (@radiomitre) February 3, 2026
%uD83D%uDDE3%uFE0F "Creía que enero tenía que ser la fecha para iniciar con la actualización de la canasta y nosotros no estábamos dispuestos porque implicaba... pic.twitter.com/Cne2Fo8ZoN
La decisión llamó la atención porque días antes el Banco Central había detallado los alcances del nuevo esquema. En ese informe se anticipaba que la actualización de ponderadores -con mayor peso de servicios como alquileres, tarifas y combustibles- podía arrojar registros más altos en el corto plazo, aun sin modificar la tendencia de fondo.
El debate no es menor: la canasta actual se basa en hábitos de consumo de 2004, mientras que la postergada surge de encuestas más recientes. Algunos economistas propusieron publicar ambas series en simultáneo para transparentar el impacto del cambio, pero esa alternativa fue descartada por la Casa Rosada.
Así, el Indec continuará informando la inflación con el método conocido y sin una fecha definida para la actualización. El mensaje político es claro: en un año sensible, el Ejecutivo privilegia control del clima económico y previsibilidad por sobre una reforma técnica que, aunque necesaria, quedó en pausa.

