Triunfo parcial para el Gobierno: logró media sanción para el Presupuesto 2026, pero no pudo derogar dos leyes clave
El proyecto pasará al Senado, donde se debatirá sobre la letra chica.
El Gobierno consiguió en la madrugada del jueves la media sanción del Presupuesto 2026 y celebró su primer avance formal en materia fiscal desde la llegada de Javier Milei. Sin embargo, el resultado dejó gusto a poco: el oficialismo logró aprobar el texto general, pero fracasó en su intento de derogar las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, un punto clave de su agenda.
El proyecto avanzó gracias a una mayoría armada con aliados heterogéneos y gobernadores dialoguistas, en una sesión larga, tensa y cargada de negociaciones de último minuto. La Libertad Avanza logró ordenar los números para el voto en general, aunque no pudo disciplinar a todos cuando llegó el momento de votar en particular los artículos más sensibles.
Tenemos un presupuesto con Déficit Cero para 2026.
— Sabrina Ajmechet (@ajmechet) December 18, 2025
Argentina es un país serio que ya no hace más terraplanismo económico y no gasta más de lo que tiene. pic.twitter.com/VT1mdKP1L0
El límite de los aliados el artículo que expuso la fragilidad
El artículo 75, que buscaba dar de baja las emergencias votadas meses atrás por el propio Congreso, terminó marcando el límite político del oficialismo. Diputados que habían acompañado el proyecto se desmarcaron, forzando el rechazo del capítulo completo y dejando al Gobierno sin uno de sus objetivos centrales.
Más allá del traspié, el Presupuesto incluye proyecciones ambiciosas: crecimiento del 5%, inflación del 10,1% y superávit fiscal sostenido. La oposición cuestionó la viabilidad de esos números y habló de un plan "ilusorio", mientras el oficialismo defendió el equilibrio fiscal como eje del modelo.
Con la media sanción en Diputados, el texto ahora pasará al Senado, donde el Gobierno buscará reordenar lo que no pudo cerrar en esta instancia. El Presupuesto avanzó, pero dejó en claro que el poder parlamentario de Milei sigue dependiendo de acuerdos frágiles y concesiones inevitables.

