¿Está ''Ciudad de Sombras'' basada en una historia real? Lo que se sabe sobre su origen y su creación
Un thriller ambientado en la Barcelona de Gaudí que marca el último trabajo de Verónica Echegui.
La nueva serie de Netflix, ‘Ciudad de sombras', llega como un thriller policial ambientado en la Barcelona modernista y protagonizado por Isak Férriz y Verónica Echegui, en su último trabajo antes de fallecer en agosto. La ficción sigue al inspector Milo Malart, quien debe investigar la aparición de un cuerpo calcinado en la fachada de La Pedrera, uno de los edificios más emblemáticos de Gaudí.
Basada en una novela, no en hechos reales
Aunque su estética y sus crímenes pueden sugerir vínculos con casos reales, la serie no está basada en hechos verdaderos. Netflix adapta la primera novela de la saga de Aro Sáinz de la Maza, ‘El verdugo de Gaudí', y según su creador Jorge Torregrossa, "todas las tramas del libro están más o menos en la serie, aunque ha habido que hacer una labor de condensación y transformación de algunas cosas". La historia toma la esencia del libro y transforma escenas, ritmos y vínculos para llevarlos al lenguaje audiovisual.
Una Barcelona que se convierte en personaje
Torregrossa explica que cuando leyó la novela, descubrió un potencial enorme: "Tenía un personaje fascinante muy bien construido, Milo Malart, con un conflicto interior y muchas lacras emocionales... y la presencia de Barcelona me parecía un atractivo a explotar". La serie utiliza los edificios modernistas como escenarios principales, comenzando por La Pedrera, donde aparece el primer cadáver. Cada uno de los seis episodios lleva por nombre una obra de Gaudí, incluso algunas que no estaban en el libro original.
La dupla protagónica y el vínculo emocional
La investigación une a Milo Malart, recientemente suspendido por insubordinación, con la subinspectora Rebeca Garrido, interpretada por Verónica Echegui. El director define su relación así: "Al principio no se entienden porque son como la noche y el día... pero se dan cuenta de que comparten una soledad, una tristeza y unos traumas". Para la serie, el showrunner decidió darle a Echegui un peso mayor respecto de la novela, donde su personaje era más secundario.
Un homenaje a Barcelona y a sus habitantes
Torregrossa también planteó una lectura social: la serie retrata cómo Barcelona, saturada por el turismo, a veces deja en segundo plano a sus propios ciudadanos. "Creo que también es un homenaje a Barcelona y los barceloneses, porque Milo tiene una visión muy social, muy a favor de los desfavorecidos", afirma el creador. Además, destaca la generosidad del escritor Aro Sáinz de la Maza, quien le pidió únicamente que respetara la esencia de Milo Malart: "Lo único que no le gustaría que cambiáramos era la esencia de la personalidad de Milo".
El último trabajo de Verónica Echegui
En la adaptación, el equipo creativo decidió expandir el rol de Rebeca Garrido. "Pensamos que había que darle una compañera a Milo con una altura dramática, pero también actoral", indica Torregrossa. Así, Echegui interpreta a una policía que llega desde otro cuerpo, de otra ciudad y con un trasfondo personal complejo, lo que termina profundizando el vínculo narrativo con Malart.

