Wanda Nara y Maxi López recordaron juntos su matrimonio en una entrevista con Grego Rossello
A más de una década de su separación, Wanda Nara y Maxi López se mostraron relajados, entre risas y recuerdos, dejando atrás viejos conflictos y mostrando una nueva etapa de madurez y respeto mutuo.
En una charla cargada de anécdotas y complicidad, Wanda Nara y Maxi López volvieron a compartir cámara en el programa Ferne con Grego (Telefe). A 12 años de su divorcio, la conductora de MasterChef Celebrity y el exfutbolista recordaron algunos de los episodios más insólitos de su matrimonio. Entre risas, hablaron del día en que Wanda destruyó una Ferrari durante una pelea y del primer viaje que hizo a Rusia, cuando aún comenzaban su historia de amor.
La Ferrari que terminó destruida
Con su característico humor, Wanda reveló uno de los momentos más recordados: "¿Te contó Maxi de una Ferrari que tenía y que se la destruí?". Luego agregó entre carcajadas: "Fue en un ataque de ira, rompiéndole la Ferrari. Mis amigas todavía no lo pueden creer". López, tranquilo, reconstruyó la escena: "Yo estaba fumando un pucho y le decía: ‘Gringa, te vas a hacer mal'. No me moví".
Según relató Wanda, su madre llamó desesperada a Andrés Nara, quien no podía entender cómo Maxi mantenía la calma y exclamó: "¿Cómo no le está rompiendo la cabeza contra el capot? ¡Con una Ferrari no se hace eso!". Al día siguiente, incluso el seguro se comunicó con López para advertirle que "si se pegaba con un camión de frente a 200 km/h, el auto hubiera quedado menos dañado".
De la Cenicienta rusa a la empresaria
En otro tramo del encuentro, ambos revivieron sus primeros años en pareja. Wanda recordó su llegada a Rusia para reencontrarse con él: "Mi historia con él era como la de la Cenicienta. Yo llegué a Rusia sin valija, con todo roto. Estaba perdida". Maxi, con su estilo pícaro, respondió entre risas: "Yo la vi llegar y pensé: ‘¿De dónde vino? De Kabul'. Tenía una zapatilla rota, la valija rota... era una princesa media cascoteada en ese momento".
Sin quedarse atrás, Wanda retrucó divertida: "Soy una princesa que se hizo su propio castillo". Y él cerró el intercambio con complicidad: "Ponele la 's', castillos". Esa interacción dejó ver una química y cercanía que sorprendieron al público.
Una relación transformada con respeto y madurez
La empresaria reconoció que, pese al pasado turbulento, mantiene una buena relación con su exmarido: "Es muy buen empresario, y hay cosas que él maneja muy bien. Cuando te separás, a veces pensás: ‘Uy, esto me hubiera gustado preguntárselo a Maxi'. Me tenía bloqueada, pero después lo consulté", confesó entre risas.
Por su parte, López habló sobre cómo aprendió a manejar la exposición mediática: "Empezaron a haber quilombos grosos de verdad y no me copaba estar en los medios. No quería salir a hablar y que en un futuro mis hijos me digan ‘papá, vos dijiste esto'", explicó ante Grego Rossello.
El presente y una etapa de sanación
Sobre el final, Maxi se refirió al delicado momento de salud que atravesó Wanda y cómo eso marcó un cambio en su vínculo: "Sé que hice cosas bien y que en otras he errado. Fue un proceso de años en el que hoy llegué al punto de hacer una especie de sanación con Wanda. Dejamos diferencias de lado y le metimos para adelante. Aprendimos un montón de cosas, nos matamos, pero ya no está de moda pelearse. Ahí estuvo el click".
De esta manera, ambos dejaron claro que el tiempo, los hijos y las experiencias compartidas lograron transformar su relación en una convivencia armónica, marcada por el respeto y la madurez emocional.

