Conciertos en el Estadio Nacional quedan bajo revisión tras críticas por la cancha
La futura ministra del Deporte, Natalia Duco, adelantó que evaluará el uso del recinto y puso el foco en resguardar su condición como principal centro deportivo del país.
El debate por los recitales en el Estadio Nacional volvió a instalarse con fuerza luego del concierto de Chayanne y las críticas por el estado en que quedó la cancha. En ese contexto, Natalia Duco, próxima ministra del Deporte, anticipó que revisará el modelo de uso del recinto de Ñuñoa y dejó en claro que su gestión priorizará la actividad deportiva por sobre los eventos masivos.
El deporte primero
Tras reunirse con el actual titular de la cartera, Jaime Pizarro, Duco reconoció que se trata de un tema "conflictivo" y que será parte de las primeras definiciones de su administración. "Hay que definir lo del Parque Estadio Nacional y todo lo que tiene que ver con los recitales. Es algo que vamos a determinar", señaló.
La exlanzadora de bala fue enfática al fijar el eje de su futura gestión. "Lo único que les puedo adelantar es que el deporte va a ir siempre por sobre las otras cosas. La prioridad del Parque Estadio Nacional es que sea el centro del deporte en Chile y eso no puede ser de otra manera", afirmó.
El ministro Jaime Pizarro sostuvo una reunión técnica de trabajo con la futura ministra Natalia Duco, y su equipo, para iniciar el proceso de traspaso del Ministerio del Deporte. pic.twitter.com/jYjgVS2AsX
— Ministerio del Deporte (@MindepChile) February 16, 2026
Equilibrio y decisiones pendientes
Pese a su postura, Duco admitió que el escenario requiere análisis y diálogo. "Hay que ver cómo logramos un equilibrio, hay otros temas que no es llegar y pasar por arriba de eso. Por eso nos estamos informando", recalcó, dejando abierta la puerta a una fórmula intermedia que compatibilice ambas actividades.
La futura ministra asumirá con el respaldo del presidente electo José Antonio Kast y aseguró que buscará imprimir su propio sello durante los próximos cuatro años. Por ahora, la señal es clara: los espectáculos musicales quedaron bajo revisión y el uso del principal coliseo del país ya no será automático.

