Así lucían los padres de Moria Casán: quiénes fueron Rosa Fraga y Juan Casanova
La protagonista de la serie de Netflix fue hija única de Rosa Fraga y Juan Casanova. Fotografías de archivo permiten conocer a los padres de la mujer que todavía se llamaba Ana María Casanova antes de convertirse en Moria.
Antes de que existiera Moria Casán, estaba Ana María Casanova, una niña criada como hija única de Rosa Fraga y Juan Casanova. La historia familiar ocupa un lugar importante en la construcción del personaje que muestra la serie de Netflix y también ayuda a explicar el origen del nombre artístico que terminaría acompañándola durante toda su carrera.
Moria nació el 16 de agosto de 1946 en Buenos Aires. Su madre, Rosa Fraga, había estado vinculada a la actuación y también se dedicaba a las tareas del hogar, mientras que su padre, Juan Casanova, era oficial del Ejército argentino.
Existen fotografías de archivo en las que los tres aparecen juntos. Una de ellas, fechada en 1973, muestra a una Moria ya adulta acompañada por Rosa y Juan, cuando su carrera artística empezaba a crecer. El material permite ponerles rostro a dos personas que aparecen recurrentemente cuando la artista reconstruye sus primeros años.
Cómo fue la infancia de Moria Casán junto a sus padres
Moria ha hablado en distintas oportunidades de su vínculo familiar. Sobre su madre recordó que era una mujer de carácter muy enérgico y relató que podía alternar entre los elogios hacia su hija y comentarios mucho más duros.
También contó una particularidad de su infancia: era muy celosa de la relación entre sus padres y, cuando era chica, se metía en la cama matrimonial porque no quería que durmieran sin ella.
La familia pasó parte de aquellos años en la zona oeste del Gran Buenos Aires. Antes de dedicarse al espectáculo, Ana María estudió, tomó clases de piano y danza y posteriormente comenzó la carrera de Derecho, que abandonaría cuando apareció la posibilidad de trabajar profesionalmente sobre un escenario.
Rosa tuvo además una influencia inesperada sobre la identidad pública de su hija. Cuando nació, quería llamarla Moria Elizabeth, pero no pudo inscribirla de esa manera. El nombre elegido oficialmente fue Ana María, aunque décadas después la artista recuperaría aquel "Moria" imaginado por su madre.
Por eso, detrás del nombre que terminó convertido en una de las marcas más reconocibles del espectáculo argentino existe también una historia familiar: Moria fue, originalmente, el nombre que Rosa Fraga había elegido para su hija antes de que naciera.

