Dónde se filmó Comer, rezar, ladrar: las locaciones reales en Austria de la película de Netflix
La comedia canina de Netflix convirtió a Austria en una protagonista inesperada. Tirol, Seefeld, Silz y el Danubio aparecen como los grandes escenarios reales de la película.
Comer, rezar, ladrar (Eat Pray Bark) no solo cuenta la historia de cinco dueños de perros que viajan a un retiro de entrenamiento: también usa sus paisajes como parte central del relato. Según el documento sobre sus locaciones, la película fue filmada principalmente en Austria, con foco en la región de Tirol y varias secuencias en escenarios alpinos y fluviales reales.
Tirol, el corazón visual de la película
La base del rodaje fue el Tirol austríaco, en el oeste del país. El documento señala que la producción se desarrolló allí entre fines de agosto y octubre de 2024, aprovechando el verdor del final del verano y el comienzo del otoño. Esa región montañosa le da a la película buena parte de su identidad visual.
Seefeld, una de las locaciones más importantes
Uno de los puntos más destacados del rodaje fue Seefeld, un histórico pueblo de Innsbruck-Land. Rodeado por las sierras de Wetterstein y Karwendel, el lugar aparece en planos generales de valles y en varias secuencias de entrenamiento con los perros y sus dueños. El texto lo presenta como el sitio donde la película "encuentra su ritmo".
Telfs y el lago Lottensee
Otra zona importante fue Telfs, especialmente los alrededores de Lottensee, un lago alpino de aparición periódica. Ahí se filmaron escenas más calmas y reflexivas, ligadas a los momentos en que los personajes enfrentan sus contradicciones. El documento remarca que la presencia cambiante del agua acompaña la inestabilidad emocional del grupo.
Silz y las escenas más exigentes
Más al oeste aparece Silz, en el distrito de Imst. Esa parte del rodaje aportó un paisaje más áspero y físico. Allí se filmaron secuencias nocturnas y escenas exigentes para el elenco, en condiciones frías y fangosas, que ayudaron a reforzar el costado más caótico de la historia.
El Danubio y el cambio de tono
Fuera del Tirol, la película también incluye secuencias ambientadas en el Danubio. El documento explica que esas escenas introducen un contraste visual respecto del retiro en la montaña: más movimiento, más amplitud y una sensación diferente dentro del relato. Incluso menciona vistas que se extienden visualmente desde Alemania hacia Viena.
Otras zonas que aparecen o rodean el rodaje
El texto también menciona que la estética de la película conecta con lugares cercanos como Innsbruck, el valle de Ötztal y el valle de Leutasch. No todos están confirmados como locaciones directas, pero sí aparecen como extensiones naturales del mismo universo visual que construye la película.

