¿Dónde se filmó "Huye, conejo, huye"? Los paisajes de Australia que aparecen en la película
Una madre comienza a cuestionar todo lo que sabe sobre su hija cuando extraños recuerdos y comportamientos revelan secretos familiares enterrados.
"Huye, conejo, huye" llega a Netflix el 4 de septiembre y propone una historia de terror psicológico atravesada por los vínculos familiares, la maternidad y los recuerdos del pasado. La película está protagonizada por Sarah Snook, conocida mundialmente por Succession, y combina elementos sobrenaturales con un drama sobre una madre que comienza a desconfiar de lo que ocurre con su hija.
El largometraje fue dirigido por Daina Reid y escrito por Hannah Kent, mientras que Anna McLeish y Sarah Shaw estuvieron a cargo de la producción. La película tiene una duración de aproximadamente 100 minutos y fue desarrollada como una historia de fantasmas contemporánea ambientada en la Australia Meridional rural.
De qué trata "Huye, conejo, huye"
La protagonista es Sarah, una médica especializada en fertilidad que tiene una mirada racional sobre el ciclo de la vida y la muerte. Su perspectiva comienza a cambiar cuando su hija pequeña, Mia, empieza a presentar comportamientos cada vez más extraños y afirma tener recuerdos que parecen pertenecer a otra identidad.
A partir de esa situación, Sarah comienza a enfrentarse con acontecimientos que no puede explicar y que la obligan a revisar episodios dolorosos de su propia historia. Lo que inicialmente parece un comportamiento inexplicable de la niña se transforma progresivamente en una amenaza para la familia y en una puerta hacia un pasado que Sarah intentó dejar atrás.
La película utiliza así el terror no solamente para generar suspenso, sino también para explorar cuestiones relacionadas con la maternidad, la culpa, los vínculos familiares y la identidad. La directora Daina Reid explicó que la historia busca mostrar una perspectiva femenina del género y profundizar en la relación entre una madre y su hija.
Sarah Snook encabeza el elenco
El papel principal está interpretado por Sarah Snook, quien da vida a Sarah. Para la actriz, el proyecto significó su regreso a una producción australiana después de su participación en la exitosa serie Succession.
El reparto también incluye a Lily LaTorre como Mia, la hija de Sarah; Damon Herriman como Pete, el exmarido de la protagonista; y Greta Scacchi como Joan, la madre de Sarah. El elenco se completa con actores australianos como Trevor Jamieson, Neil Melville, Naomi Rukavina, Georgina Naidu, Genevieve Morris, Katherine Slattery y Sunny Whelan.
La presencia de LaTorre fue especialmente importante para la película debido a la dificultad de trabajar con niños en una producción de terror. Reid destacó su capacidad para pasar de comportarse como una niña común durante el rodaje a concentrarse completamente cuando comenzaba a filmarse una escena.
Una historia de terror con una mirada sobre la maternidad
Más allá de los elementos sobrenaturales, la maternidad es uno de los ejes centrales de la película. Sarah es una madre que trabaja y que debe lidiar con sus propias decisiones mientras intenta comprender qué sucede con Mia.
La directora Daina Reid resumió esa búsqueda al explicar: «Huye, conejo, huye es una visión única del género que ofrece una perspectiva femenina y explora temáticas como la maternidad, la culpa y la psique femenina. Sarah es una madre que, además, tiene un empleo remunerado, algo que representa la mayor de las culpas para muchas de nosotras».
La realizadora también señaló que el conflicto principal se encuentra en la confrontación emocional de Sarah con aquello que la persigue. En ese sentido, la historia plantea la necesidad de aceptar los errores y las imperfecciones del pasado para poder avanzar y ser una mejor madre para Mia.
Una producción marcada por los paisajes de Australia
Uno de los elementos más destacados de "Huye, conejo, huye" es su utilización del paisaje. La película fue concebida para que los escenarios naturales tuvieran un peso importante dentro de la narración, al punto de funcionar como una extensión del estado psicológico de sus protagonistas.
La producción aprovechó Victoria y la región de Riverland, en Australia Meridional, para construir un mundo visual que combina belleza y amenaza. La directora Daina Reid explicó que las zonas rurales utilizadas durante el rodaje permitieron transmitir esa dualidad. «Es un lugar hermoso pero amenazante», señaló al referirse a los paisajes de la película.
En otro de sus comentarios sobre el rodaje, Reid destacó que la película debía funcionar también como una historia vinculada al territorio: «Porque también es una película sobre el paisaje, además de un thriller psicológico; trata sobre un ser humano en ese paisaje [australiano]».
El vínculo de Hannah Kent con Waikerie
La conexión entre la película y los paisajes australianos es todavía más profunda por la historia personal de su guionista. Hannah Kent pasó parte de su infancia en Waikerie, una localidad ubicada en la región de Riverland, en Australia Meridional.
Los recuerdos de esa zona fueron utilizados para construir el ambiente de la película. Kent buscaba reproducir una naturaleza seca, áspera y elemental, capaz de convertirse en un escenario inquietante para la historia de Sarah. Netflix explicó que el paisaje de Waikerie terminó funcionando como una representación visual de la desolación y la brutalidad presentes en la trama.
Uno de los lugares que más influyó en Kent fue Hart Lagoon, un humedal de la región. La escritora recordó árboles que parecían emerger muertos del agua, pero que al mismo tiempo estaban llenos de aves. Según contó, sus padres la ayudaron a identificar el lugar y luego recorrieron juntos la zona compartiendo recuerdos de ese paisaje.
Por ese motivo, Waikerie no fue simplemente una locación elegida por producción. Para Kent representaba un territorio asociado a sus propios recuerdos de infancia y terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para imaginar el universo de la película.
Un rodaje entre Victoria y Australia Meridional
La fotografía principal de "Huye, conejo, huye" se realizó en diferentes puntos de Australia. Netflix confirmó que la producción trabajó en Melbourne, en distintas zonas de Victoria y en la región de Riverland, en Australia Meridional.
En Victoria, el equipo utilizó Melbourne y sectores regionales, además de áreas vinculadas a la Great Ocean Road. También se registró el rodaje en Jan Juc, localidad costera de la región de Surf Coast. La producción recibió apoyo de los programas de incentivos cinematográficos de Victoria, incluido el Regional Location Assistance Fund.
En Australia Meridional, además de Waikerie y sus alrededores, se utilizaron sectores vinculados al Murray River, incluidos paisajes próximos a Walker Flat y Swan Reach. El resultado fue una combinación de espacios rurales, zonas de agua, campos y paisajes áridos que contribuyeron al tono psicológico del filme.
El rodaje tampoco estuvo libre de dificultades. La pandemia de COVID-19 provocó interrupciones importantes en la producción y complicó el acceso del equipo a algunos de los paisajes rurales de Victoria y Australia Meridional. Aun así, esas regiones terminaron siendo esenciales para la identidad visual de la película.
¿Dónde se filmó "Huye, conejo, huye"?
"Huye, conejo, huye" se filmó en Australia, principalmente en Victoria y Australia Meridional. Entre las locaciones se encuentran Melbourne, Jan Juc, sectores de la Great Ocean Road y distintas zonas rurales de Victoria, mientras que en Australia Meridional el rodaje tuvo como punto destacado a Waikerie y la región de Riverland, además de paisajes vinculados al Murray River.
De todos esos lugares, Waikerie ocupa un sitio especial, ya que el paisaje que rodea a la localidad está directamente relacionado con los recuerdos de infancia de Hannah Kent y con la inspiración que dio origen al ambiente de la película. Así, los escenarios reales no funcionan solamente como telón de fondo: son parte fundamental de la atmósfera de terror que construye la historia.

