Dónde se filmó La casa de la pradera: las locaciones de la nueva serie de Netflix
Aunque la historia acompaña a los Ingalls desde Wisconsin hasta Kansas, la producción recreó la frontera estadounidense en Winnipeg y otros paisajes de la provincia canadiense de Manitoba.
La nueva adaptación de Netflix se titula La casa de la pradera, no La casa de la palabra. La serie vuelve a los libros semiautobiográficos de Laura Ingalls Wilder para reconstruir el viaje de Charles y Caroline Ingalls junto con sus hijas Mary y Laura durante el siglo XIX.
La primera temporada transcurre en Estados Unidos y sigue el desplazamiento de la familia desde Wisconsin hacia las cercanías de Independence, en Kansas. Sin embargo, las escenas no se rodaron en esos estados: la producción se instaló en Canadá.
Winnipeg y Manitoba fueron la base del rodaje
La filmación principal comenzó el 10 de junio de 2025 y se extendió hasta octubre de ese año. Winnipeg, capital de Manitoba, funcionó como centro de operaciones, mientras los campos y las zonas rurales de la provincia aportaron los horizontes abiertos necesarios para recrear la pradera norteamericana.
Netflix confirmó que la serie fue filmada en Manitoba. Hasta el momento no se difundió un inventario oficial de cada granja, camino o terreno utilizado, por lo que no resulta correcto atribuir escenas concretas a propiedades que la producción no identificó públicamente.
Por qué Canadá puede representar a Kansas
Manitoba ofrece extensiones de tierra plana, vegetación baja, cielos amplios y cambios estacionales que permiten construir la sensación de una frontera todavía poco poblada. La dirección de arte agregó viviendas, cercos, caminos y objetos de época para eliminar señales contemporáneas y transformar el paisaje canadiense en el Medio Oeste de fines del siglo XIX.
La elección también permitió combinar exteriores rurales con la infraestructura audiovisual de Winnipeg. De esa manera, la producción pudo levantar decorados, trabajar con animales y controlar escenas complejas sin abandonar el aspecto natural que exige la historia.
Qué lugares representa la primera temporada
Los ocho episodios siguen el recorrido de los Ingalls y su llegada a Kansas. Por eso, Manitoba no representa un único pueblo: sus campos funcionan como distintos tramos del camino, campamentos, terrenos cercanos a la nueva casa familiar y espacios habitados por las comunidades osage que la serie incorpora a la narración.
El enfoque busca diferenciarse de la serie televisiva estrenada en 1974, que fue filmada principalmente en California. La versión de Netflix utiliza la amplitud de las praderas canadienses para acercarse a la escala del viaje descrito en los libros.
La locación como parte del relato
En La casa de la pradera, el paisaje no funciona como un fondo decorativo. La distancia, el clima y la falta de recursos determinan las decisiones de la familia. Los campos de Manitoba permiten que cada desplazamiento parezca difícil y que la construcción de un hogar tenga un peso físico dentro de la historia.

