Dónde se filmó Los colores del mal: Negro: las locaciones reales de la película de Netflix
El thriller polaco de Netflix está ambientado en un pequeño pueblo de Kasubia, pero la locación más clara y confirmada del rodaje es Gniew, una ciudad histórica de Polonia que ayudó a construir el clima oscuro de la película.
Los colores del mal: Negro llegó a Netflix como la nueva película del universo criminal creado a partir de las novelas de Ma?gorzata Oliwia Sobczak. La historia sigue al fiscal Leopold Bilski, que después de los hechos de Los colores del mal: Rojo es trasladado a un pueblo aparentemente tranquilo, donde la desaparición de un niño abre una investigación mucho más oscura.
La película transcurre en Trulocz, un pueblo ficticio de la región de Kasubia, en Polonia. Sin embargo, ese lugar no existe como tal en el mapa. Para construirlo en pantalla, la producción se apoyó en locaciones reales polacas, con una ciudad que aparece como la más importante y mejor confirmada: Gniew.
Gniew, la locación más clara del rodaje
La información más sólida sobre el rodaje señala que Los colores del mal: Negro se filmó en Gniew, una ciudad ubicada en el norte de Polonia, conocida por su arquitectura histórica, sus calles antiguas y su castillo medieval. Esa estética encaja muy bien con el tono de la película: un thriller de pueblo chico, cargado de secretos, fachadas tranquilas y un pasado que vuelve a salir a la superficie.
El propio sitio de Filmweb, una de las bases de datos cinematográficas más usadas en Polonia, consigna que las escenas de la película fueron rodadas en Gniew. También hubo comunicaciones locales que celebraron que la ciudad volviera a estar en el mapa audiovisual polaco gracias a la producción de Netflix.
Por qué esa locación funciona para la historia
La elección de Gniew no es casual. La película necesitaba un espacio que pudiera sentirse aislado, antiguo y cargado de misterio. En la trama, el fiscal Bilski llega a una comunidad donde casi nada es lo que parece, y donde la desaparición de un niño empieza a revelar conexiones con otros casos del pasado.
Ese tipo de historia se beneficia mucho de una locación con textura real. Las calles, los edificios de piedra y la atmósfera de pueblo histórico ayudan a que Trulocz parezca un lugar concreto, aunque haya sido creado para la ficción.
También hay reportes no oficiales que mencionan otras zonas polacas asociadas al rodaje, pero la locación confirmada con mayor claridad es Gniew. Por eso, la respuesta más segura es que Los colores del mal: Negro se filmó en Polonia, con Gniew como escenario central para construir el pueblo ficticio de Trulocz.

