El descubrimiento en Río Negro que reescribe la historia de los reptiles en Sudamérica
Un hallazgo en la Patagonia argentina reveló el fósil de un pequeño lagarto de hace 70 millones de años y abrió nuevas preguntas sobre la evolución antes de la extinción de los dinosaurios.
Un equipo internacional liderado por científicos del CONICET encontró en la provincia de Río Negro los restos de un reptil que vivió hace unos 70 millones de años. Bautizado como Paleoteius lakui, el fósil fue recuperado en el yacimiento Salitral Ojo de Agua y representa uno de los descubrimientos más completos de su tipo en Sudamérica.
El ejemplar, de apenas 15 centímetros, corresponde al lagarto terrestre mejor conservado del Cretácico tardío en la región. Su hallazgo, en la Formación Allen, aporta información clave sobre la vida de estos reptiles poco antes de la gran extinción que puso fin a la era de los dinosaurios.
Una pieza única en el rompecabezas evolutivo
El fósil presenta características distintivas, como un cráneo ornamentado y mandíbulas con numerosos dientes finos, lo que sugiere que se alimentaba de insectos. Estas particularidades permitieron ubicarlo dentro del grupo Scincomorpha, una línea de lagartos muy extendida en la actualidad, pero que hasta ahora no tenía registros fósiles en América del Sur.
Este dato refuerza la hipótesis de antiguas conexiones biológicas entre los territorios que integraban Gondwana, el supercontinente que unía a Sudamérica, África, la Antártida y Australia.
El descubrimiento en la Patagonia
Para estudiar el fósil sin dañarlo, los investigadores utilizaron microtomografía computada, una técnica que permitió reconstruir en detalle la anatomía interna del reptil, incluso en estructuras diminutas como dientes de menos de un milímetro.
El trabajo contó con la colaboración de instituciones como la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de Córdoba, además de especialistas de distintos países, consolidando un enfoque interdisciplinario clave para este tipo de investigaciones.
Más allá del tamaño del animal, el impacto del hallazgo es enorme. La identificación de Paleoteius lakui amplía el escaso registro fósil de pequeños reptiles en el hemisferio sur y demuestra que estos linajes ya estaban diversificados antes del colapso global del Cretácico.
En un territorio que alguna vez fue hogar de gigantes, este pequeño lagarto ofrece una nueva mirada sobre la biodiversidad del pasado. Y confirma que, incluso en los restos más frágiles, pueden esconderse las claves para entender cómo evolucionó la vida en la Tierra.

