El Infiltrado episodio 3, final explicado: ¿Cuál es la verdadera identidad de Gilberto Hanson?
El antagonista se revela en esta primera parte con un giro que aún sorprende a los seguidores de la serie.
Prime Video estrenó el pasado 11 de enero El Infiltrado. Fue una década después de su primera temporada, con un lanzamiento inicial de tres episodios. La nueva entrega, compuesta por seis capítulos, ya dejó uno de sus giros más impactantes en el final del episodio 3, mientras los tres restantes se estrenarán próximamente en la plataforma, al mismo tiempo que en el Reino Unido se emiten por la BBC.
El infiltrado episodio 3, final explicado
La segunda temporada de El Infiltrado retoma la historia varios años después de la caída del imperio armamentístico de Richard Roper, a quien Jonathan Pine dio por muerto. Ahora bajo una nueva identidad y trabajando para el MI6, Pine lidera una unidad especial en Londres, aunque su pasado nunca dejó de perseguirlo. La sensación de amenaza vuelve cuando detecta movimientos vinculados a antiguos hombres de Roper y a un nuevo nombre que comienza a circular: Teddy Dos Santos.
El episodio 3 construye su tensión alrededor de una figura en las sombras: Gilberto Hanson, supuesto cerebro detrás de una operación ilegal en Colombia. Pine sigue de cerca a Teddy hasta un encuentro secreto en un restaurante aislado, convencido de que Hanson es la clave de toda la red. Sin embargo, una revelación previa sacude esa teoría: Hanson habría muerto hace años, en un fallecimiento cuidadosamente silenciado.
El golpe llega en los minutos finales del episodio, cuando El Infiltrado confirma la pesadilla de Jonathan Pine: Richard Roper está vivo. El hombre que se presenta como Gilberto Hanson no es otro que el viejo enemigo que Pine creyó haber enterrado. La operación no es una herencia criminal continuada, sino un engranaje diseñado y dirigido por Roper, que utiliza a Teddy como pantalla para mantenerse oculto.
La serie también termina de aclarar la conexión personal entre Teddy y Roper. Tal como se anticipó en el episodio anterior, Teddy es en realidad el hijo de Roper, fruto de una relación secreta en México. Criado en un orfanato y separado de su madre siendo apenas un niño, Teddy creció lejos del padre que ahora mueve los hilos desde las sombras.
Este final no solo resucita al gran villano de la serie, sino que abre una traición más profunda. Pine comienza a sospechar que la mentira se gestó desde el momento en que se confirmó la supuesta muerte de Roper en Siria, una escena en la que Angela Burr habría ocultado la verdad. Con tres episodios aún por estrenarse en Prime Video, El Infiltrado deja planteado un conflicto mayor: Jonathan Pine no solo enfrenta a Roper, sino también a las estructuras de poder que permitieron que el engaño sobreviviera durante años.

