El perro que salvó la Copa del Mundo: la increíble historia de Pickles y el trofeo perdido
Meses antes del Mundial de 1966, la Copa Jules Rimet desapareció en Inglaterra y puso en alerta a todo el país.
En la previa del Mundial de 1966, Inglaterra vivía una situación impensada. La Copa Jules Rimet, el trofeo más importante del fútbol mundial, había sido robada durante una exhibición pública en Londres. La noticia recorrió el planeta y provocó una intensa búsqueda policial que durante días no arrojó resultados. Lo que nadie imaginaba era que la investigación terminaría resolviéndola un perro durante un paseo cotidiano.
El protagonista de la historia fue Pickles, un perro mestizo que vivía junto a su dueño, David Corbett, en el sur de Londres. Una tarde de marzo, mientras recorría el vecindario, comenzó a olfatear unos arbustos y encontró un paquete envuelto en papel de diario. Corbett se acercó para revisar el hallazgo y descubrió algo extraordinario: dentro estaba la Copa Jules Rimet que todo el mundo buscaba.
El héroe inesperado del Mundial
La policía confirmó rápidamente que se trataba del trofeo original. Después de una semana de incertidumbre, el Mundial volvía a tener su premio más preciado gracias al hallazgo de un perro que ni siquiera sabía lo que acababa de encontrar. La noticia ocupó las portadas de los diarios británicos y convirtió a Pickles en una celebridad nacional.
El perro recibió premios, participó en programas de televisión y fue invitado a numerosos eventos relacionados con el Mundial. Su fama creció todavía más cuando Inglaterra terminó conquistando el torneo tras vencer a Alemania Occidental en la final disputada en Wembley, logrando el único título mundial de su historia.
Una historia que quedó para siempre en el fútbol
La repercusión fue tan grande que Pickles llegó a asistir a la cena de celebración de los campeones del mundo y hasta apareció en una película británica inspirada en su increíble aventura. Mientras tanto, su dueño recibió una recompensa económica por haber recuperado el trofeo más buscado del planeta.
Con el paso de los años, la historia adquirió un aura casi legendaria. La Copa Jules Rimet volvería a ser noticia en 1983, cuando fue robada nuevamente en Brasil y desapareció para siempre. Sin embargo, el episodio de 1966 sigue ocupando un lugar especial en la memoria del fútbol. Porque antes de que Inglaterra levantara el trofeo más importante del deporte, hubo un héroe inesperado que ayudó a salvar el Mundial: un perro llamado Pickles.

