¿Es verdad que Barreda se inventó su apodo "Conchita"? La historia detrás de una de las frases más recordadas
Una película recupera uno de los casos policiales más impactantes de los años 90 y revisa cómo el crimen terminó convertido en un fenómeno de la cultura popular argentina.
La película Barreda ya está disponible en Prime Video y recupera uno de los casos criminales más recordados de la Argentina: el cuádruple femicidio cometido por Ricardo Barreda en La Plata, el 15 de noviembre de 1992. El filme está protagonizado por Luis Machín, dirigido por Daniela Goggi y tiene una duración de 1 hora y 45 minutos. La producción de Amazon MGM Studios está basada en hechos reales y también cuenta con Carla Peterson, Mercedes Morán, Maite Lanata, Margarita Páez, Marcelo Subiotto, Paola Barrientos y Alberto Ajaka.
La película que recupera un caso que marcó a los años 90
La producción reconstruye la historia de Ricardo Alberto Barreda, un odontólogo platense que fue condenado por asesinar a su esposa, sus dos hijas y su suegra. Según la descripción oficial de Prime Video, Barreda confesó los crímenes y sostuvo que había actuado en defensa propia, mientras que durante el juicio su abogado intentó presentarlo como una víctima de las circunstancias familiares.
La película también pone el foco en la reacción de una parte de la sociedad argentina durante los años 90, cuando el asesino llegó a transformarse en un personaje de la cultura popular. La propia plataforma señala que hubo canciones, sketches y estampitas vinculadas con su figura y que llegó a ser presentado como el "Santo Patrono de los hombres maltratados", mientras las cuatro mujeres asesinadas quedaban relegadas del centro de la conversación pública.
La propuesta de Daniela Goggi busca justamente revisar esa construcción alrededor de Barreda y recuperar el caso desde una mirada contemporánea. En lugar de limitarse a reconstruir el crimen, la historia aborda también el juicio, el relato de la defensa y la manera en que el femicida consiguió convertirse en una figura mediática después de la masacre.
Qué ocurrió el 15 de noviembre de 1992
El crimen ocurrió el domingo 15 de noviembre de 1992, poco antes del mediodía, en la vivienda familiar ubicada en calle 48 N.º 809 de La Plata, según quedó establecido posteriormente en la sentencia. Allí fueron asesinadas Elena Arreche, de 86 años; Gladys Elena Margarita Mac Donald, esposa de Barreda; y sus hijas Cecilia y Adriana Barreda.
Barreda utilizó una escopeta Víctor Sarrasqueta, de origen español y de dos caños horizontales. De acuerdo con lo establecido judicialmente, las cuatro mujeres recibieron múltiples disparos que les provocaron la muerte. Cecilia tenía 26 años, Adriana 24, Gladys 57 y Elena 86.
Después del crimen, Barreda intentó inicialmente instalar la hipótesis de un robo. Sin embargo, la escena y diferentes elementos de la investigación hicieron que esa versión perdiera fuerza. Posteriormente terminó confesando su responsabilidad en los asesinatos y quedó detenido el 16 de noviembre de 1992, un día después de la masacre.
El juicio y la condena a reclusión perpetua
El proceso judicial se desarrolló en 1995 y terminó con una condena de reclusión perpetua. El 14 de agosto de 1995, la Sala I de la Cámara Penal de La Plata consideró a Barreda autor penalmente responsable de tres homicidios calificados por el vínculo y un homicidio simple, todos en concurso real.
La diferencia en la calificación se debió al vínculo que Barreda tenía con las víctimas: Gladys era su esposa y Cecilia y Adriana sus hijas, mientras que Elena Arreche era su suegra. La sentencia estableció que los hechos habían ocurrido el 15 de noviembre de 1992 y confirmó la responsabilidad penal de Barreda.
Durante el juicio también se discutió su estado mental y su imputabilidad. El fallo terminó imponiendo la pena de reclusión perpetua, aunque hubo una posición minoritaria dentro del tribunal respecto de su capacidad al momento de cometer los crímenes. Años después, la Justicia bonaerense volvió a revisar diferentes planteos de su defensa y la condena a perpetua fue ratificada.
La explicación de Barreda y las supuestas humillaciones
Uno de los elementos más controvertidos del caso fue el relato que Barreda construyó para explicar por qué había asesinado a las cuatro mujeres. El odontólogo sostuvo que durante años había sufrido supuestas "humillaciones constantes" por parte de su esposa, sus hijas y su suegra.
Dentro de esa explicación apareció el famoso apodo "Conchita", que Barreda presentó como una de las formas en las que, según su versión, las mujeres de su familia se burlaban de él. La expresión quedó asociada para siempre con el caso y terminó convirtiéndose en una de las piezas centrales de la imagen pública que se construyó alrededor del femicida.
Sin embargo, la Justicia nunca estableció como hecho probado que las cuatro mujeres utilizaran habitualmente ese apodo para humillarlo. La existencia y el verdadero significado de "Conchita" comenzaron a ser cuestionados con mayor fuerza a partir de investigaciones posteriores sobre la vida de Barreda y su entorno.
El mito de Barreda después del crimen
El caso adquirió una dimensión que fue mucho más allá de los tribunales. Barreda pasó de ser un condenado por el asesinato de cuatro mujeres a convertirse en un personaje de la cultura popular argentina, algo que la película de Prime Video intenta revisar críticamente. Su figura apareció en diferentes expresiones de la cultura popular y parte de la sociedad llegó a justificarlo o convertirlo en una especie de símbolo de los hombres que decían ser víctimas de sus parejas.
Con el paso de los años, además, la historia tuvo nuevas investigaciones periodísticas y judiciales. La condena permaneció firme, mientras que la defensa continuó realizando diferentes planteos vinculados con su situación penitenciaria y su estado mental. La propia Justicia bonaerense dejó asentado que la condena había sido dictada en 1995 por los homicidios de su esposa, sus dos hijas y su suegra.
¿Barreda realmente se inventó el apodo "Conchita"?
La respuesta requiere una precisión: no está probado que Barreda haya inventado completamente el apodo, pero tampoco existe evidencia definitiva de que las cuatro mujeres lo utilizaran de la manera en que él lo contó durante el juicio. El periodista y biógrafo Pablo Martí Krenz investigó durante años el origen de "Conchita" y encontró testimonios que ponen en duda la versión instalada por Barreda.
Según la reconstrucción de Martí Krenz, el sobrenombre habría surgido como una broma relacionada con Oscar "el Japonés", novio de Cecilia Barreda, y no como una humillación sistemática dentro de la familia. Una de las pistas surgió cuando un excompañero de Oscar recordó la expresión "Vamos, Conchita", utilizada en el contexto de bromas entre compañeros.
El periodista también sostuvo que Barreda no parecía darle la importancia que posteriormente tuvo el apodo. De acuerdo con su reconstrucción, "Conchita" habría aparecido en los últimos meses antes del crimen y Barreda incluso se habría reído de la situación. Martí Krenz lo resumió así: "A Barreda lo que menos le importaba era que le dijeran "conchita", eso fue algo que pasó en los últimos cuatro meses (previos al cuádruple crimen) y él se reía de esa situación".
El propio Luis Machín, protagonista de la película, fue consultado sobre si el apodo era verdadero o una invención de Barreda y respondió: "Nunca se va a saber. Sí hay una fuerte inclinación a que fue una estrategia de la defensa, que generó lo que se generó, con muchísimo impacto." Por eso, lo más preciso es afirmar que "Conchita" pudo haber existido como sobrenombre, pero la versión de que era una herramienta de humillación familiar y que Barreda fue una víctima de esas burlas no está demostrada.

