Estado de fuga 1986 está basada en una dolorosa historia real: así fue la Masacre de Pozzeto
Una ficción inquietante que vuelve sobre uno de los crímenes más estremecedores de Colombia para intentar descifrar qué ocurrió realmente aquel 4 de diciembre de 1986.
La historia que inspiró Estado de fuga 1986 tiene su raíz en un hecho que sacudió a Bogotá hace casi cuatro décadas. El 4 de diciembre de 1986, Campo Elías Delgado, un hombre culto, solitario y veterano de la guerra de Vietnam, inició un recorrido criminal que empezó dentro de su propio hogar.
Esa mañana asesinó a su madre, incendió el cuerpo y salió al pasillo del edificio tocando puerta por puerta. A los vecinos que atendieron el llamado, les disparó sin advertencia, dejando una primera estela de muerte que estremeció al barrio entero.
¿Qué ocurrió después y por qué terminó en un restaurante?
Tras abandonar el edificio, Delgado se dirigió al conocido restaurante italiano Pozzetto, un sitio concurrido de Chapinero. Se sentó en la mesa 20, pidió espaguetis y bebió varios tragos de vodka con una calma que, según testigos sobrevivientes, resultó perturbadora. Cuando terminó el tercer vaso, abrió su maletín, tomó su revólver y comenzó a disparar contra los comensales. En cuestión de minutos, el lugar se convirtió en un escenario de caos absoluto.
¿Cuántas víctimas dejó la masacre?
Las cifras varían según la fuente, pero se calcula que entre 22 y 29 personas murieron por los disparos de Delgado en el restaurante o de camino a los centros médicos. La policía llegó rápidamente y en el intercambio final el asesino también perdió la vida. La tragedia, que mezcló un comportamiento metódico con una violencia descontrolada, se convirtió en uno de los episodios más oscuros registrados en la capital colombiana.
Durante años, los habitantes de Bogotá evitaron pasar frente al restaurante, que siguió funcionando pero no pudo desprenderse del peso de aquella noche.
Con el tiempo, escritores, periodistas y expertos intentaron explicar qué llevó a Campo Elías a ese punto. Su afición por la literatura, su aislamiento social y su obsesión por la dualidad moral (llevaba Dr. Jekyll y Mr. Hyde en el bolsillo) fueron claves para entender una mente fracturada que estalló sin aviso. Nada, sin embargo, logró ofrecer una respuesta completa que calmara a la ciudad.
Recién ahora, Netflix retoma este caso con Estado de fuga 1986, una serie que reinterpreta los hechos desde la ficción. Cambia nombres, introduce nuevos personajes y construye una mirada más íntima sobre el asesino, pero conserva la esencia de lo ocurrido en aquella noche trágica. La producción funciona como un recordatorio de que, detrás de la historia real, todavía quedan preguntas abiertas que siguen persiguiendo a Bogotá.

