Manual para señoritas: por qué la comparan con Bridgerton
La nueva producción española es un éxito por su particular trama.
Si Bridgerton te dejó un vacío y estás esperando su nueva temporada, Netflix ya tiene la solución: Manual para señoritas. La serie española de época, estrenada el 28 de marzo, se ha convertido en un éxito y las comparaciones con la producción de Shondaland no tardaron en llegar. Vestuarios lujosos, romances prohibidos y una narración ingeniosa la posicionan como la alternativa perfecta mientras la alta sociedad británica sigue en pausa.
La historia sigue a Elena Bianda, una carabina experta en encontrar maridos para las jóvenes de la élite madrileña del siglo XIX. Su desafío es casar a las hermanas Mencía, pero el plan se complica cuando el amor se cruza en su camino. Como en Bridgerton, hay triángulos amorosos, personajes con secretos y una sociedad obsesionada con los matrimonios ventajosos.
Un universo familiar, con acento español
Más allá de la trama, Manual para señoritas adopta la estética de Bridgerton: colores pasteles, decorados extravagantes y un vestuario digno de un cuento de hadas. Además, usa recursos narrativos similares, como la música moderna en escenas de época y la ruptura de la cuarta pared, con Elena hablando directamente al espectador.
Sin embargo, la serie española apuesta más por la comedia. Con un tono más ligero y un humor afilado, muestra lo absurdo de las normas sociales que rigen el destino de las jóvenes aristócratas. La crítica la ha señalado como una versión con "más azúcar y menos drama" de Bridgerton, pero igualmente adictiva.
El final dejó muchas preguntas sin respuesta y los fans ya piden una segunda temporada. Mientras Netflix decide su futuro, Manual para señoritas sigue sumando espectadores y consolidándose como la nueva sensación del romance de época.