A qué temperatura se debe poner el aire acondicionado y cómo ahorrar electricidad en verano
Ante la inminente llegada del calor, estas son las recomendaciones para lograr un mejor rendimiento sin gastar una fortuna.
Cuando llega el calor fuerte, el aire acondicionado pasa a ser un salvavidas, pero también una de las principales razones por las que la boleta de luz se dispara. Aunque la mayoría lo ajusta en 22° o 24°, los especialistas coinciden en que la temperatura correcta es 26°, un punto que permite mantener el ambiente fresco sin exigir al equipo. La clave no es "congelar" la casa, sino lograr una diferencia térmica razonable con el exterior.
Fijarlo en 26° evita que el compresor trabaje al límite, que es justamente la parte que más energía consume. También reduce los encendidos y apagados constantes, responsables del gasto excesivo en días calurosos. Con ese simple ajuste, el ahorro puede ubicarse entre el 20% y el 30%, dependiendo de la aislación del hogar y el uso cotidiano.
Información que cura %uD83E%uDEF1%uD83C%uDFFB%u200D%uD83E%uDEF2%uD83C%uDFFC
— Dr. Robert Núñez %uD83C%uDDF5%uD83C%uDDFE (@drrobertnunez) June 17, 2025
Hace poco me enteré de algo que puede ayudar muchísimo en estos días tan húmedos...
¿Sabías que el aire acondicionado tiene un modo llamado "DRY"?
Desde que me contaron de esta función, lo usamos en casa y también en el consultorio.
La humedad no solo... pic.twitter.com/N6EyYMhOux
Tips prácticos para un consumo más eficiente
Más allá de la temperatura ideal, hay hábitos que ayudan a que el aire acondicionado rinda mejor. El modo "dry", por ejemplo, es un gran aliado en días húmedos: baja la sensación térmica sin necesidad de enfriar tanto. Mantener cortinas y persianas cerradas también acelera el proceso de climatización y evita que el sol caliente el ambiente.
Cerrar puertas y ventanas es fundamental para que el aire frío no se escape y el equipo no tenga que redoblar esfuerzos. A eso se suma una tarea simple pero decisiva: limpiar los filtros cada 15 a 30 días. Un filtro sucio puede aumentar el consumo hasta un 10%, afectando rendimiento y bolsillos.
Por último, combinar el aire acondicionado con ventiladores puede marcar una diferencia enorme. Un ventilador de techo permite subir uno o dos grados la temperatura sin perder confort, aliviando al equipo y ayudando a sostener el consumo bajo control en toda la temporada.

