Qué alimentos se deben evitar antes de un vuelo y cuáles se recomiendan consumir, según expertos
Médicos revelan qué comidas y bebidas son ideales para que la experiencia dentro del vuelo sea lo más agradable posible.
Los problemas digestivos previos o durante un vuelo son más comunes de lo que parece. Entre nervios, cambios de rutina, comidas fuera de horario y la presión de la cabina, el cuerpo lo siente. Para evitar malestares, los especialistas recomiendan llegar al aeropuerto habiendo comido y optando por hidratos de carbono simples como pastas, arroz, pizza o tortas. Esos alimentos elevan la glucemia sin sobrecargar el estómago.
Quienes vuelan con ansiedad o estómago cerrado pueden recurrir a barras de cereal o caramelos, una forma simple de estabilizar el azúcar en sangre y evitar mareos o irritabilidad. Lo que sí conviene evitar son las frituras, los picantes y cualquier comida pesada o difícil de digerir. La presurización del avión puede intensificar molestias abdominales, por lo que llegar liviano es fundamental.
En vuelos muy largos, los pilotos no comen lo mismo, ya sea comida que se llevan ellos de casa o que les sirve la aerolínea. Esto se debe a que si ocurre una intoxicación alimentaria (algo extremadamente raro en aviación gracias a los altos estándares de calidad de las compañías... pic.twitter.com/uiIO4UvYLE
— On The Wings of Aviation (@OnAviation) October 4, 2025
Qué evitar y qué sumar durante el vuelo
Los expertos recomiendan limitar alimentos fermentativos y gaseosas, ya que los gases se expanden más en cabina y pueden causar hinchazón o dolor. Lo mismo ocurre con snacks muy salados, que favorecen la retención de líquidos, especialmente en adultos mayores. En niños, además, conviene evitar el exceso de azúcar para prevenir náuseas e irritabilidad.
Respecto a las bebidas, lo ideal es tomar un vaso de agua por hora de vuelo. Las gaseosas pueden generar meteorismo y el alcohol o el café deshidratan, algo que empeora el jet lag y aumenta el cansancio. La hidratación es el único hábito que siempre juega a favor en altura, tanto para la digestión como para el descanso.
A bordo, lo más recomendable es elegir platos simples del menú, como pastas o carnes suaves. No es momento para probar alimentos nuevos ni sabores picantes si no forman parte de la rutina. También conviene ir al baño antes de que retiren las bandejas, cuando suele haber menos fila y menos turbulencia. Viajar liviano -en todo sentido- es una estrategia que siempre mejora la experiencia.

