Qué bebidas pueden aumentar el colesterol y cuáles conviene elegir
Cardiólogos y nutricionistas advierten que refrescos, cafés cremosos y alcohol pueden aumentar el colesterol LDL. Qué conviene elegir para cuidar el corazón.
El colesterol no solo depende de lo que comemos. También influye, y mucho, lo que tomamos todos los días. Según especialistas consultados por el diario británico The Telegraph, ciertas bebidas azucaradas, alcohólicas o con alto contenido de grasas pueden elevar el colesterol LDL -conocido como "malo"- y aumentar el riesgo cardiovascular.
El cardiólogo Mohssen Chabok explicó que "las bebidas funcionan exactamente igual que la comida" en términos metabólicos. Es decir, el cuerpo procesa sus azúcares y grasas del mismo modo que los alimentos sólidos.
Por su parte, la British Heart Foundation recordó que reducir las grasas saturadas sigue siendo una de las principales recomendaciones para controlar el colesterol.
Cafés cremosos y frappés: más cerca de un postre que de una bebida
Los cafés listos para beber, frappés, mochas y preparaciones con crema suelen contener leche entera, azúcar añadido y grasas saturadas. Algunos productos embotellados superan el contenido de azúcar de una gaseosa tradicional.
La nutricionista Dell Stanford advirtió que este tipo de bebidas aportan calorías sin fibra ni nutrientes relevantes. Como alternativa, recomendó optar por café filtrado con leche semidescremada o descremada.
También señaló que el café sin filtrar -como el de prensa francesa- contiene cafestol, un compuesto que puede elevar el colesterol si se consume en exceso.
Refrescos y jugos: azúcar en forma líquida
Las gaseosas y jugos industriales concentran grandes cantidades de azúcar libre. Una lata de cola puede contener hasta 10 cucharaditas. El consumo frecuente no solo se asocia a sobrepeso y diabetes tipo 2, sino también a un aumento de triglicéridos.
Incluso las versiones "sin azúcar", con edulcorantes artificiales, fueron vinculadas en un estudio publicado en el British Medical Journal con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, aunque los expertos aclaran que la evidencia sigue en análisis.
En cuanto a los jugos naturales, los especialistas remarcan que al exprimir la fruta se pierde la fibra, lo que favorece picos de glucosa. La recomendación es priorizar frutas enteras o, si se elige un batido, agregar avena, semillas o frutos secos para sumar fibra soluble.
Chocolate caliente y alcohol
El chocolate caliente comercial suele contener azúcar y lácteos enteros. Prepararlo en casa con leche descremada y sin azúcar reduce su impacto.
Respecto del alcohol, los expertos coinciden en que su consumo puede elevar el colesterol LDL y los triglicéridos, además de favorecer la hipertensión y el aumento de peso. Las guías europeas recomiendan moderación estricta, aunque algunos especialistas sostienen que la opción más segura es evitarlo.
¿Existen bebidas que ayuden?
Algunas bebidas enriquecidas con esteroles y estanoles vegetales pueden reducir el colesterol hasta en un 10%, según datos citados por los especialistas. Sin embargo, aclaran que no reemplazan medicación y que su efecto depende del consumo regular.
Estos compuestos también están presentes de forma natural en alimentos típicos de la dieta mediterránea, como frutos secos, legumbres y aceites vegetales.
En síntesis, la clave no pasa por eliminar todo, sino por revisar hábitos diarios. Muchas veces, pequeños cambios en lo que tomamos pueden marcar una diferencia en la salud cardiovascular.

